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La filantropía acerca aún más a Kobe al mercado chino

Una de las grandes curiosidades del deporte moderno es la fascinación del pueblo chino por Kobe Bryant. Durante los Juegos Olímpicos de Beijing el año pasado, el basquetbolista fue recibido con emoción y perseguido por una multitud de gente a todos lados.
Aparece en comerciales y vallas publicitarias, posee un popular sitio de Internet y tenía un 'reality show' en la televisión china.

Vende más camisetas de la NBA, la liga profesional de baloncesto de Estados Unidos, en China que la estrella local de ese deporte Yao Ming.

El martes en Los Ángeles, la Asia Society galardonó a Bryant por su trabajo como "embajador cultural". Los Ángeles es casa de los Lakers, el equipo de ryant en la NBA.

La acogida de China es en gran medida una admiración al talento deportivo de Bryant para el baloncesto: ganó su cuarto campeonato de la NBA en junio. "A la gente le recuerda a Michael Jordan", dice Shen Zhiyu, redactor de baloncesto para Titan Sports, el principal periódico deportivo de China.

Pero también refleja una campaña deliberada por parte de Bryant para calarse en el país más populoso del mundo. Además de sus frecuentes visitas a China (a fines de julio volverá por cuarta vez en cuatro años), su trabajo a nombre de su auspiciador Nike, está asumiendo otra identidad: filántropo.

En un intento de sacarle partido al creciente interés del gobierno chino en promocionar las obras benéficas, Bryant está creando la Kobe Bryant China Fund. La organización se asociará con la Fundación Soong Ching Ling, una entidad de caridad respaldada por el gobierno chino, para recaudar dinero en China para educación y salud. Además, su fundación benéfica ya existente, la Kobe Bryant Family Foundation, también trabajará para fortalecer los nexos entre ambos países enseñando a los estudiantes de escuela intermedia en EE.UU. sobre lengua y cultura chinas.

Bryant rehusó decir cuánto ha donado al fondo.

"No hay una conexión entre China y EE.UU. a nivel popular", dice Donald Tang, fundador y presidente ejecutivo de la firma de asesoría financiera CITIC Securities International Partners. Tang, que ayudará a guiar el fondo chino de Bryant, dice que la popularidad del atleta puede ayudar a forjar esa conexión. "Creo que puede ser como un Departamento de Estado de una persona, llegando directamente a la gente".

Bryant pasó gran parte de su niñez en Italia, donde su padre, Joe Bryant, jugaba baloncesto profesional. Habla italiano y español.

"Por haber crecido en el extranjero, tengo curiosidad por otras culturas y soy abierto a ellas", dice.

La imagen pública de Bryant no es intachable. Se ha enfrentado públicamente con su ex compañero de equipo Shaquille O'Neal y ha sido criticado por las tácticas que usa para negociar sus contratos. En 2003, fiscales de EE.UU. lo acusaron de ataque sexual. Bryant admitió haber mantenido relaciones sexuales con su acusante, pero insistió en que fue consensual. El caso fue desestimado cuando la mujer rehusó testificar en su contra.

Pero en China, nada de eso parece importar. Terry Rhoads, el estadounidense que dirige Zou Marketing, una consultoría de Shanghai que ayudó al ingreso de Nike a China, dice que la iniciativa benéfica de Bryant podría tener un profundo impacto en un país que recién empieza a desarrollar una cultura de esfuerzos benéficos individuales.

El creciente perfil de Bryant en China le viene bien a sus auspiciadores, y al baloncesto, que ha surgido como uno de los deportes favoritos en China. Allí, Nike genera ventas por más de US$1.000 millones, superadas sólo por sus ingresos en EE.UU. 

Alan Paul

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