Busca desplazar a Linux y controlar el mercado de soft ware de África subsahariana
Microsoft Corp. ve a África subsahariana, una de las regiones más pobres del mundo, como la última gran frontera de la informática. Por eso, quiere que su sistema operativo Windows sea omnipresente.
Con ese fin, ha establecido presencia en 13 países, donado Windows a miles de escuelas y financiado programas para empresarios y jóvenes. También ha recurrido a tácticas empresariales agresivas, algunas dirigidas a contrarrestar a su mayor amenaza en la región: Linux, una alternativa a Windows que cuesta muy poco y a veces nada.
En Nigeria, Microsoft planteó pagar el año pasado US$400.000 en la forma de un acuerdo de marketing conjunto a un contratista gubernamental para que reemplazara el sistema Linux con Windows en cientos de computadoras portátiles escolares.
El ex presidente ejecutivo del contratista describió la propuesta como un incentivo para hacer el cambio, una interpretación que Microsoft rechaza. En Namibia y Nigeria, donde la empresa ha buscado acuerdos con los gobiernos, Microsoft ha contratado familiares de funcionarios gubernamentales. La empresa asegura que lo hizo porque eran personas calificadas.
El gigante del software describe sus esfuerzos en África como una forma de cerrar la "división digital" (la brecha en el uso de computadoras entre países ricos y pobres). En los casi 50 países de África subsahariana, cerca de 750 millones de personas tienen acceso a unos 10 millones de computadoras, estima Microsoft. En muchos de esos países, menos del 1% de la población usa Internet.
Críticos dicen que los esfuerzos de Microsoft para desplazar a Linux están alejando a gobiernos con pocos recursos de la solución más barata y sensata. Agregan que Microsoft ha estado comprometiendo a agencias gubernamentales africanas en acuerdos costosos y a largo plazo para licenciar su software. "Los gobiernos africanos no pueden darse el lujo de firmar acuerdos a varios años", dice Nnenna Nwakanma, de la organización sin fines de lucro Open Source Foundation for Africa (Fundación de Fuente Abierta para África). Nwakanma asegura que el dinero sería mejor invertido en programas de capacitación y en la promoción del desarrollo local de software.
Microsoft afirma que sus precios en África son justos y que está invirtiendo un monto significativo en proyectos comunitarios en todo el continente. "Creemos que podemos ayudar a mejorar la vida de millones de personas y potencialmente hacer crecer nuestro negocio a largo plazo", dice Thomas N. Hansen, gerente general de Microsoft en la región.
Algunos de los países más pobres de África han descubierto que no pueden cumplir con los términos de un paquete especial de Windows de US$3 dirigido a estudiantes de bajos recursos en todo el mundo. La iniciativa fue anunciada el año pasado por el presidente de la junta directiva de Microsoft, Bill a tes. Para que los gobiernos tengan acceso a la oferta, deben comprar al menos 10.000 computadoras que serán propiedad de los estudiantes. La propuesta es costosa para gobiernos pobres. Actualmente,sólo cuatro países han logrado calificar, según Microsoft: Libia, Egipto, Rusia y México.
Los esfuerzos para llevar las computadoras a la población de África han existido durante años. Fabricantes, incluyendo el movimiento One Laptop Per Child, han desarrollado computadoras portátiles de bajo costo para los países pobres. La mayoría puede usar Windows o Linux como sistema operativo.
Linux es un software de "fuente abierta", lo que significa que su código está disponible para que cualquiera lo modifique. Un grupo de empresas de software vende versiones propias a precios bajos, o incluso las distribuyen gratuitamente y luego ofrecen soporte técnico por algún costo.
En los países desarrollados como Estados Unidos, Microsoft no ve a Linux como una amenaza para su dominante participación de mercado en software para computadoras de escritorio y portátiles.
Pero la situación cambia en África, donde los recursos son limitados y ningún sistema es dominante.
Para ahorrar dinero, algunos países, incluyendo Sudáfrica, Nigeria, Namibia y hana, han empezado a usar software de fuente abierta como Linux en algunos ministerios y escuelas estatales.
"Muchos presupuestos educativos son muy limitados en África", dice Dorothy or don, directora general de un instituto de tecnología de la información en hana. "Por el momento, existen soluciones de fuente abierta buenas y muy sensatas".
Microsoft intenta lograr que Windows sea la opción predilecta de las oficinas gubernamentales, escuelas, empresas y otras instituciones africanas. La empresa argumenta que aunque Linux puede ser más barato inicialmente, el mantenimiento de Windows puede costar menos a largo plazo, además de que es un sistema más confiable y con muchas más aplicaciones.
Microsoft no divulga sus ventas en África subsahariana. Hansen afirma que son cerca de una décima parte de sus ingresos en Singapur, lo que implica que son bajas. La empresa asegura que ha firmado contratos de licencias de software con 11 gobiernos de África subsahariana, incluyendo Angola, Botsuana y Ruanda.
La agencia de tecnología de Sudáfrica firmó un acuerdo a tres años que cuesta US$800 por computadora, dice Daniel Mashao, el director de tecnología de la agencia. Por su parte, el gobierno de Namibia firmó un acuerdo a tres años por cerca de US$667 por computadora, de acuerdo con o rdon Elliott , jefe administrativo de la oficina del Primer Ministro de Namibia. Estos precios parecen similares a los que Microsoft cobra a las empresas estadounidenses.
Microsoft no revela los precios de ningún acuerdo. Un portavoz de la empresa dice que es difícil comparar precios debido a que diferentes acuerdos pueden involucrar diferentes paquetes de software.