La publicación de los resultados a febrero de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta hecha por la Andi, es una evidencia más de la fuerte desaceleración que experimenta la economía colombiana. Según el organismo, en el primer bimestre del 2009, comparado con el mismo período del año precedente, la producción disminuyó 7,6 por ciento, las ventas totales 7,4 por ciento y, dentro de estas, las ventas hacia el mercado interno cayeron 4,7 por ciento.
De los 20 sectores específicos analizados, tan solo dos -vidrio y calzado- tuvieron crecimiento, en ambos casos inferior al uno por ciento. En cambio, autopartes experimentó un retroceso de 29,6 por ciento, mientras que en el caso de confecciones la descolgada fue de 24,7 por ciento. De tal manera es claro que la contracción es generalizada y que el país está experimentando el mismo clima hostil y los mismos vientos fríos que soplan con fuerza en otras latitudes.
Quizás el único factor alentador es que la magnitud de la destorcida que se observa en Colombia es relativamente menor que en un buen número de países. Por ejemplo, en febrero el retroceso de la industria en Brasil fue de 17,2 por ciento, en Chile de 10,1 por ciento y en México (en enero) de 14,9 por ciento. En América Latina tan solo Perú parece experimentar una caída menor, aunque también tiene saldos en rojo.
Y en el resto del mundo, hay datos mucho peores. Ninguno supera al de Japón con un descenso de 34,8 por ciento, mientras que España con 20,6 por ciento y Alemania con 19,3 por ciento no están mucho mejor. En respuesta no faltará quien recuerde aquel refrán que dice que 'mal de muchos, consuelo de tontos'. Pero lo cierto es que la crisis mundial no ha dejado ninguna esquina del planeta indemne y en ese sentido es necesario analizar lo que pasa en el país, en dicho contexto.
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