Justo cuando las esperanzas parecían perdidas, la filtración de un memorando interno le devolvió algo de entusiasmo a los mercados de valores. Así ocurrió ayer después de que se conociera un escrito firmado por Vikram Pandit, presidente del Citigroup, quien le anunció al personal de la entidad que el conglomerado financiero había tenido utilidades durante el primer bimestre del 2009 y que estaba teniendo sus mejores resultados en más de un año.
Ante el anuncio, las acciones del Citi subieron 38 por ciento en una sola sesión, llegando a 1,4 dólares, aunque bien por debajo de su máximo histórico de 55 dólares, alcanzado en el 2007. Aunque no es claro si el balance puede pasar del negro al rojo cuando sean incluídos castigos extraordinarios, la perspectiva de un saldo positivo fue suficiente. Tanto, que otras instituciones vieron mejorar el precio de sus títulos, después de que la semana pasada hubiera una estampida.
Eso no quiere decir, por supuesto, que los profundos problemas que afectan a decenas de bancos grandes en Estados Unidos y Europa hayan sido superados. De hecho, los diferentes gobiernos han tenido que inyectarle cuantiosos recursos públicos a las entidades de crédito, convirtiéndose así en socios parciales de ellas. Por ejemplo, en el caso del Citi, el tesoro norteamericano ha hecho tres capitalizaciones, con lo cual un 36 por ciento de las acciones del conglomerado son de propiedad pública.
Sin embargo, lo sucedido es una buena noticia. Por una parte, muestra que la crisis puede tocar fondo más temprano que tarde y, por otra, comprueba que el sector volvería a ser viable. Solo queda esperar que los resultados favorables sigan para que el optimismo, ausente desde hace meses, regrese a los mercados de valores.
Mensajes al Director:
ricavi@portafolio.com.co
PUBLICIDAD