Ese refrán que afirma que 'en todas partes se cuecen habas' acaba de ser refrendado en India. No de otra manera puede interpretarse lo dicho por el presidente de la empresa Satyam Computer Services, Ramalinga Raju, quien reveló en una extensa carta distribuida en la Bolsa de Bombay que había falsificado en forma sistemática las cuentas contables de uno de los gigantes mundiales en materia de tercerización. En respuesta, la conmoción fue grande y se sintió en diversas latitudes.
La razón es que Satyam emplea a 53.000 personas en 66 países y le presta servicios a más de una tercera parte de las compañías que integran la lista de las 500 de la revista Fortune. Dichas funciones van desde el manejo de los libros de contabilidad hasta las comunicaciones con los clientes, un campo en el cual India se ha convertido en toda una potencia mundial.
Sin embargo, la inquietud es que por cuenta del escándalo, centenares de usuarios ubicados en Europa y Estados Unidos decidan buscar quién les preste el servicio en otra parte. De la misma manera, habrá solicitudes de una mayor supervisión, pues parte del uso de servicios de outsourcing se basa en la confianza, consistente en entregarle a un tercero información confidencial de un negocio.
En respuesta, los representantes de otras entidades que operan en el mismo sector se apresuraron a decir que el caso fue lamentable, pero aislado, y que sus sistemas internos están abiertos al escrutinio. Esa postura probablemente tranquilizará a muchos, una vez hechas las revisiones de rigor. Y es que, en plena crisis económica mundial, no hay mucha disposición para cambiar de proveedores y aumentar costos, a menos que sea estrictamente necesario.
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