El apretón que están sintiendo los usuarios de los bancos en las más diversas latitudes, está a punto de tomar un nuevo giro. Eso es lo que se desprende de lo que está ocurriendo en Estados Unidos, en donde el número de tarjetas de crédito en circulación ha comenzado a ser recortado de manera drástica, un cambio fundamental en un país en donde el llamado dinero virtual había sido no solo popular, sino también abundante. Tanto, que algunos recuerdan anécdotas como la de la compañía que le ofreció un plástico al perro de un hogar en La Florida, en su afán por incrementar su número de clientes.
Pero esos tiempos parecen haber quedado atrás. El motivo es que la desaceleración de la economía norteamericana ha llevado a las entidades de préstamo a cancelar las tarjetas inactivas, así como a recortar líneas de crédito y aumentar tasas de interés, incluso a los usuarios que tienen una historia impecable de pagos. Aunque esa parecería una política equivocada, lo cierto es que este segmento es considerado el más sensible, cuando las cosas empiezan a marchar mal. De hecho, los castigos de cartera en el primer semestre llegaron a 21.000 millones de dólares en el primer semestre del 2008, tan solo en el mercado estadounidense. Así las cosas, los analistas predicen una reducción en el número de plásticos en circulación en ese país, frente a los más de 800 millones que siguen vigentes y a pesar de que 14 por ciento de los adultos posee 10 tarjetas o más.
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