EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
La reunión citada para finales de esta semana por los integrantes de la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo, más conocida como Opep, tiene en vilo a los especialistas. El motivo es que el cartel que aporta 32 de los 86 millones de barriles de crudo que consume el mundo todos los días, desea impulsar un alza en precios a niveles sostenidos por encima de los 80 dólares. Y es que no se necesita ser un experto para saber que las finanzas de las 12 naciones que conforman el bloque dependen en buena medida de las cotizaciones internacionales del combustible. Incluso hay estimativos que afirman que Venezuela, Irán o Nigeria tendrían problemas serios, por debajo de los 95 dólares el barril.
No obstante, la experiencia del pasado muestra que los recortes en las cuotas de producción asignadas no siempre tienen resultado. Una de las explicaciones es que a veces hay trampas y se bombea por encima de los límites. Otra es que las tendencias a veces son irrefrenables, como puede ocurrir en esta ocasión si la desaceleración de la economía mundial resulta ser más fuerte que lo previsto. Pero a pesar de tales advertencias, la expectativa persiste, porque el poder del gremio es grande y cuando la Opep habla, el mundo escucha.
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