EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
La decisión de los principales bancos centrales del mundo de reducir de manera concertada sus tasas de interés, es una demostración más de que las autoridades siguen sacando ases de debajo de la manga con el fin de enfrentar la profunda crisis que afecta a los mercados internacionales. Si bien la respuesta a la decisión no fue unánime, como lo mostró la disparidad de resultados en Estados Unidos y Europa, tal vez lo más destacable es la creación, de hecho, de un frente unido con el propósito de enfrentar de manera global un problema que atañe a todo el planeta. La determinación no soluciona los inconvenientes que tienen postrado al sector financiero, pero es un paso en la dirección correcta.
Ahora falta ver la respuesta que adopten los países en desarrollo que habían preferido combatir el despegue de la inflación. Ese es un nuevo elemento que debe tener en cuenta el Banco de la República en Colombia cuando en un par de semanas su junta se reúna para estudiar un tema que sigue siendo polémico, pero sobre el cual la presión pública no hará más que aumentar, si los datos sobre la evolución de la economía pasan de castaño a oscuro.
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