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Falta de confianza

Publicado el 07-10-08

Ese dicho que afirma que toda situación, por mala que sea, es susceptible de empeorar, fue reeditado ayer en las bolsas de valores de todo el mundo. Una vez más, un huracán sopló desde Tokio hasta Buenos Aires, ante el convencimiento creciente de los inversionistas de que ninguna nación escapará al contagio de la que parecería ser una profunda crisis económica de duración indefinida. Debido a ello, las bajas fueron pronunciadas, aunque por razones diferentes.

En Japón, por ejemplo, la causa fue la convicción de que el sector exportador resultará golpeado, lo cual impactó a Sony o a Toyota, dos compañías emblemáticas en el Imperio del Sol Naciente. A su vez, en Arabia Saudita el motivo fue la reducción en el precio del petróleo que cayó por debajo de los 90 dólares el barril y que afectará los ingresos del primer productor mundial de crudo. Por su parte, en Argentina la menor cotización de la soya anunció problemas fiscales para un gobierno que nutre sus arcas de los impuestos al comercio exterior y que sigue gastando a manos llenas.

Así las cosas, más allá de las causas particulares de cada mercado, fue evidente que lo que hay es un miedo generalizado que va más allá de los comportamientos racionales. Un ejemplo típico fue el de la Bolsa de Colombia, con un retroceso cercano al 5 por ciento, a pesar de que Ecopetrol, cuyo transcurrir determina la suerte del índice diario, haya aumentado sus niveles de producción y resulte beneficiada por la rápida devaluación del peso. Pero incluso en Wall Street, que debería haber recibido positivamente la entrada en vigor del paquete de rescate financiero por 700.000 millones de dólares, el pánico hizo de las suyas y llevó al Índice Dow Jones a perder hasta casi 800 puntos, para tener una rápida recuperación con lo cual la marcha atrás fue de 'apenas' 370 puntos, equivalentes al 3,7 por ciento. Con razón los expertos en estos temas anuncian más picos y caídas, pues ante la falta de claridad la volatilidad se vuelve la norma.

A todas estas, es evidente que el problema principal es la confianza. En este caso, el nerviosismo tuvo lugar el domingo por cuenta de los graves desequilibrios que enfrenta un grupo creciente de bancos europeos, ante los cuales las autoridades del Viejo Continente han fallado para actuar en forma coordinada. Dicho de otra manera, cada capital ha preferido manejar los líos a su modo, lo cual no necesariamente es una buena idea si se tienen en cuenta las profundas relaciones entre los integrantes del bloque comunitario. Un caso claro fue el de Irlanda que decidió garantizar de un plumazo todos los depósitos en sus bancos con lo cual, de manera implícita, la deuda pública como proporción de su Producto Interno Bruto pasó de 25 a 325 por ciento. Ese ejemplo fue seguido por Alemania el fin de semana, después de que tuvo que inyectarle casi 70.000 millones de dólares a Hypo, la entidad hipotecaria más grande de esa nación. El lío, sin embargo, es que si el público cree que su dinero está más seguro en los bancos de otro país, empiece a hacer transferencias masivas de dinero de un lado a otro, generando nuevas crisis y más rescates de emergencia.

Como resultado de esa situación, el problema más importante de todos sigue sin resolverse. Este es el de la paralización del crédito, porque los bancos, que viven de captar dinero a corto plazo y prestarlo a largo, prefieren mantener excesos de liquidez para no verse en peligro a la hora de responderle al público. Debido a esa actitud, el sector real de la economía está recibiendo un nuevo golpe, ya que el desarrollo de nuevos proyectos o incluso la compra de casas o vehículos ha tenido que ser pospuesta. Por tal motivo, las autoridades han enviado señales de que tienen dinero disponible para quien lo necesite. Ayer la Reserva Federal de Estados Unidos anunció que ampliaría hasta 900.000 millones de dólares su oferta de préstamos a las entidades bancarias, con lo cual aspira a transmitir algo de calma. Falta ver, por supuesto, si eso es suficiente para ver la luz al final del túnel.

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