EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Incluso los cálculos más pesimistas resultaron tímidos, después de que el Departamento del Trabajo en E.U. informara que la inflación en ese país llegó a una tasa del 5,6% anual al cierre de junio. Y es que la cifra resultó ser la más alta en 17 años, como consecuencia del aumento mundial en los precios de alimentos y combustibles. Así las cosas, volvió a quedar confirmado que las autoridades económicas de la nación más poderosa de la tierra, siguen entre la espada y la pared, como consecuencia del deterioro en diversos sectores productivos.
Por un lado, hay quienes le piden al Banco de la Reserva Federal que disminuya sus tasas de interés, con el fin de allanar el camino para la recuperación del crecimiento. Por otra, hay llamados para que el costo del dinero suba y así frenar la posibilidad de una carestía mucho mayor. Ante la imposibilidad de darle gusto a ambos bandos, los analistas sostienen que la decisión más probable de la entidad es la de quedarse quieta. Además, el reciente respiro en las cotizaciones de los productos básicos permite abrigar la esperanza de que vienen mejores tiempos.
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