EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
La decisión del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, en el sentido de no modificar su tasa de interés de intervención por segundo mes consecutivo, fue recibida con alivio en el mercado bursátil. No obstante, al tiempo que los analistas celebraron el hecho, quedó en claro que la entidad sigue atrapada en una peligrosa disyuntiva de la cual no ha podido salir. La razón es que cada vez hay más evidencia de que la economía estadounidense va irremediablemente hacia la recesión, al tiempo que las presiones inflacionarias son cada vez más notorias.
Así las cosas, si hubiera optado por elevar los intereses para combatir la espiral de precios, la entidad podría haber sido acusada de profundizar la crisis del sector productivo. Pero al haber decidido quedarse quieta corre el riesgo de mostrar indiferencia ante la carestía, que ha golpeado el poder de compra de los consumidores. No obstante, todo indica que la reciente disminución en la cotizaciones del petróleo llevó al Banco a darse una pausa antes de una decisión. Ahora la esperanza es que ese alivio dure, para que no haya que escoger entre el remedio y la enfermedad.
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