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EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
De la Alcaldía de Medellín
Queremos agradecer el interés de PORTAFOLIO en un tema de suma importancia para nosotros, como lo es el del sistema masivo de transporte para Medellín y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
En relación con el artículo publicado en su Diario el 31 de julio y titulado 'Medellín duda del Metroplus', queremos hacer algunas precisiones que estamos en plena disposición de ampliar cuando así ustedes lo consideren:
La Administración Municipal está firmemente convencida de la necesidad e importancia de sacar adelante las obras del Metroplus.
Nuestro compromiso con el tema de la movilidad parte de la premisa de que hay que privilegiar el transporte público colectivo, y por ello, hemos avanzado en asuntos tales como la estructuración del sistema, la gestión de la autoridad única para el transporte en cabeza del Área Metropolitana, la fusión de Metroplus y el Metro en una sola unidad de planificación, la gestión ante el Gobierno Nacional para la obtención de recursos, entre otros.
Es claro que para esta administración las obras iniciadas deben terminarse y la puesta en operación tiene que ser de la manera como lo dispuso el Conpes, vale decir, utilizando combustibles limpios (gas o diésel), y para lo cual se determinó la utilización del gas por crear las mejores condiciones ambientales para la ciudad.
En cuanto a las obras futuras para el sistema integrado de transporte, estamos explorando alternativas, todas ellas de operación eléctrica, tal como el sistema translohr, que es un transporte de superficie guiado sobre neumáticos.
Al respecto, el Metro de Medellín tiene todo un plan de expansión hasta el año 2020, el cual acompañamos activamente y para cuyas expansiones futuras se están adelantando los estudios correspondientes y sobre las cuales adjuntamos una información que esperamos les sea de utilidad.
Alonso Salazar Jaramillo.
Alcalde de Medellín
Más sobre el azúcar y los azucareros
A propósito de un artículo de Luis Fernando Londoño Capurro, publicado en días pasados, le acompaño, a manera de contestación, este pequeño comentario. ¿Por qué es un grave delito derretir azúcar para fabricar panela, y no lo es derretirla para fabricar confites y bombones? El delito está en otra parte, y quienes lo cometen no han tenido el valor de reconocerlo. Según cifras de Asocaña, en el valle geógrafico del Río Cauca, se siembran 203.000 hectáreas de caña, de las cuales 88.000 producen todo el azúcar que se consume en Colombia; 23.000 producen el etanol que se mezcla en esta región; y 92.000 hectáreas están destinadas a producir azúcar que no necesita el país, y debemos exportar a precios internacionales, con una pérdida inmensa asumida por los colombianos. El quintal de azúcar de exportación se vende a 23.000 pesos, y el de consumo nacional debemos pagarlo a 50.000 pesos.
Este sí es un verdadero delito que cometen los azucareros. La solución está en destinar las 92.000 hectáreas para azúcar de exportación, a producir alimentos que requiere un mundo ávido de comida.
Manuel Suso Cárdenas
Matrimonio sin compromiso
La reflexiva columna de Gonzalo Gallo, publicada el 18 de julio, y en la que señala que las personas prefieren vivir solas, separadas o solteras, y que el matrimonio evoluciona hacia unas relaciones más libres y temporales, me invita a compartir con los lectores de PORTAFOLIO tres inquietudes, a saber: 1. Si estar soltero (a) es no compartir la vida con otra persona, entonces soltero y solo tienen el mismo significado. 2. Si estar soltero es vivir con otra persona, sin previa ceremonia, estaríamos frente a la llamada unión marital de hecho, que es un verdadero matrimonio, denominado por la doctrina matrimonio consensual. 3. Si ser libre es no comprometerse a luchar por la permanencia de la vida en común, se confunde libertad con irresponsabilidad familiar. El matrimonio, entendido como la unión de un hombre y de una mujer para vivir juntos, garantizar de manera responsable la subsistencia de la especie y generar felicidad entre padres, hijos y familiares, demanda con urgencia una nueva legislación que estimule la sanidad de la familia, la más importante célula de la sociedad. El tema no parece interesar a los cogobernantes de Colombia, seguramente, porque no genera votos directos ni beneficios económicos.
Carlos Fradique-Méndez
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