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Rodolfo Segovia

Política y encaje

Publicado el 13-03-09

El presidente Uribe teje y a veces, como Penélope, deshace por la noche. Urde con finos cotones, sedas y hebras de oro. El tapiz debe quedar listo en mayo del 2010. El primer lienzo, a cargo del ministro Valencia, será tela exquisita cuando el Senado otorgue en junio el sí para la celebración del referéndum sobre la reelección presidencial. Después vendrá hasta septiembre el sesudo análisis de la Corte Constitucional en que algunos fincan esperanzas obstruccionistas ¡Ilusos!

Nada queda al azar. De entrada, antes de que tome cuerpo, se le ha puesto el tatequieto al intento de escoger un candidato único entre los amigos del gobierno. Se abortó el asomo de un prematuro símbolo que podía distraer de la aprobación popular del referéndum.

El enhebre mete por ojo de la aguja a todas las fuerzas políticas. A los conservadores les soltaron tempranamente un aprendiz biche, pero dinámico para que siembre el desconcierto. Su activismo impedirá que el partido de Caro y Cuervo encuentre procera figura para proponer. 'Uribito' mismo abandonará la palestra graciosamente apenas lo llamen al orden. Mientras tanto, la Placentera quieta en Londres.

A Cambio Radical lo han desmembrado burocráticamente. El pobre Germán saca pecho y hace frases para que no descubran que no está, pero sabe que desde la Casa de Nariño melodiosas sirenas han desarticulado sus huestes.

La U ¡Ah, la U! Como su nombre lo indica, Santos propone y Dios dispone. Se le ha pretendido dar dimensión de política interna al chauvinista 'derecho a la legítima defensa' como imprudente salida de cauce. El incidente trae a la memoria las cosas que decía doña Berta cuando el presidente Ospina prefería callar. Juan Manuel calcula con paciencia que si por milagro Uribe no fuese candidato, él quedaría probablemente en pie después de la primera vuelta.

A Piedad la han inflado dándole protagonismo. Hace añicos al Partido Liberal. Y para atender todos los frentes, se le sopla el fuelle a Rodrigo Rivera de manera que el uribismo tenga baza en la consulta liberal. El Polo no cuenta. La izquierda se divide sola. Es su sino.

El no llegar al 25 por ciento del registro electoral para validez del referéndum es el único real obstáculo de la reelección. Nadie cuestiona la amplia mayoría de Uribe entre los que voten, pero la oposición, absteniéndose, ya hundió uno. El próximo, sin embargo, no se convocará hasta el último trimestre de este año. Para entonces la clase política andará en campaña. Los comicios de marzo del 2010 renuevan el Congreso. Esta vez, el referéndum no tendrá lugar en el vacío. Los amigos del gobierno le estarán metiendo el hombro y los recursos para llevar el voto a la urna.

Será el preámbulo de su propia elección. Acuden también los escuderos que por estos días se han ido desgranando. Uribe no pedalea el telar banalmente. Trama un afiligranado encaje.

Don Sancho Jimeno, el héroe de la defensa de Cartagena en 1697, recuerda la compleja urdimbre tejida por los pretendientes al trono de España, mientras Carlos II se apagaba lentamente sin heredero. ¡Qué bordados, qué caireles, cuánto alamar! Entre tanto, la economía del Imperio se deshacía en jirones. En tiempos normales los escarceos políticos serían válidos ¡Hágase la democracia! Hoy distraen de la tarea fundamental del momento: paliar el creciente contagio de la profunda crisis económica externa, que podría dar al traste con la propia reelección. 

rsegovia@axesat.com

Rodolfo Segovia

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