Lo que había sido tradicional escuchar sobre América Latina en foros internacionales en épocas de crisis financieras internacionales del pasado eran malas noticias económicas y proyecciones escabrosas. Eso no es lo que está sucediendo hoy en día. Ejemplo de ello fue el debate sostenido la semana pasada en el Business School de la Universidad de Columbia en Nueva York. Por invitación de los estudiantes de las escuelas de negocios de las Universidades de Columbia y Nueva York, allí se reunieron el pasado viernes académicos, banqueros internacionales, presidentes y directivos de empresas latinoamericanas, funcionarios públicos y diseñadores de políticas para discutir el tema de América Latina en un Ambiente de Turbulencia Financiera.
Sorprendió encontrar, en términos generales, una visión moderadamente optimista sobre la capacidad que tiene nuestra región para sobrepasar la actual situación financiera internacional sin registrar un riesgo de sufrir una crisis mayor. Se reconoce que América Latina no es inmune a la crisis y que ésta ya está provocando un efecto adverso sobre el crecimiento económico en los diversos países. La caída en las exportaciones, un menor flujo de inversión extranjera directa y el encarecimiento del crédito internacional son reflejo de los canales de transmisión de la crisis.
Con todo, existe un consenso generalizado en el sentido que los fundamentos económicos en la mayoría de los países del área son mucho más sólidos que en el pasado, particularmente en lo que hace a su situación fiscal, su posición de endeudamiento y la puesta en marcha de políticas monetarias y cambiarias más flexibles.
En el panel sobre los asuntos financieros, los banqueros internacionales fueron los primeros en defender la situación de la región. El representante del Citygroup destacó que la fortaleza de los bancos de la región será un apoyo para la recuperación de la economía. Para Merrill Lynch, la realidad es que los mercados de acciones de América Latina están mostrando un comportamiento por encima de los del resto del mundo. El representante de American Express destacó que los bancos de América Latina están muy avanzados en el proceso de adopción de los estándares impuestos por Basilea II, lo que los hace merecedores de mayor confianza.
En fin, para una de las firmas de abogados encargada de los trámites de los proyectos de inversión de la región la realidad es que estos continúan consolidándose, al punto donde hay más de 200 nuevos proyectos en curso, lo que hace que América Latina surja como uno de los pocos 'sitios soleados' para invertir en el mundo.
Esta visión relativamente optimista sobre América Latina también la compartieron otros conferencistas. Entre los empresarios de multinacionales de la región se escuchó que existía una condición generalizada e inusual de estabilidad económica y política; que, no obstante la turbulencia internacional, el surgimiento de una gran clase media permitía un crecimiento sostenido de la demanda y que aún si la crisis restringía el crecimiento de algunos sectores, como es el caso de la minería, hay la convicción que Latinoamérica estará en capacidad de tener una rápida recuperación en el futuro inmediato. La realidad para los economistas y los funcionarios públicos asistentes al foro es que los países continúan registrando un adecuado acceso al crédito internacional, que los bancos están adecuadamente capitalizados y mejor supervisados y que, aunque existen algunas asimetrías entre los diversos países, la realidad es que las mejores políticas y la existencia de un mercado doméstico vigoroso estaban permitiendo navegar la crisis sin mayores traumatismos como los que se están presentando en los países de Europa del este. Pueda ser que este optimismo sobre América Latina se convierta en realidad.
rjunguito@fasecolda.com
PUBLICIDAD