El comportamiento financiero del sector asegurador colombiano en el 2008 presentó grandes contrastes. El resultado técnico de la industria, esto es, el que corresponde a la gestión propia del negocio de los seguros fue negativo y registró un deterioro. De otro lado, los rendimientos de las inversiones se incrementaron, paradójicamente, como resultado de factores vinculados con la crisis financiera internacional y sus repercusiones sobre la economía colombiana, a la vez que permitieron compensar las pérdidas técnicas y elevar las utilidades de la industria frente al 2007.
El resultado técnico de la industria aseguradora está definido como la diferencia entre los ingresos por primas devengadas correspondientes a la venta de pólizas de seguros, netos de las reservas constituidas para hacer frente a siniestros futuros y los costos de operación. Entre estos, su principal componente son los recursos necesarios para reparar a los asegurados quienes tuvieron siniestros. Los otros gastos de la industria comprenden los administrativos y las comisiones pagadas a corredores e intermediarios que tienen a su cargo la colocación de pólizas entre los clientes finales.
El resultado técnico en el 2008 para el total de la industria fue negativo en $690.000 millones. El saldo técnico negativo se dio tanto entre las compañías de seguros generales que se especializan en la colocación de seguros de daños, así como en las compañías que ofrecen seguros de vida individual y vida grupo, accidentes personales, salud, y los ramos de la seguridad social que incluyen protección de riesgos profesionales, seguros previsionales y rentas vitalicias para los pensionados.
El resultado técnico negativo de la industria aseguradora contrasta con lo observado en el rendimiento de las inversiones. El producto total de las inversiones alcanzó $1.464 mm, cerca del doble de lo logrado en el 2007. El aumento en el retorno a la inversión de portafolio obedeció a una coyuntura transitoria e inesperada: los mayores rendimientos en pesos de las reservas de terremoto que, por ley, deben invertirse en el exterior, gracias principalmente a la devaluación de la tasa de cambio y, sobre todo, los de las inversiones en Colombia por la valorización a precios de mercado de los títulos de deuda, en virtud de la rebaja de las tasas de interés promovidas por el Banco de la República. El rendimiento de inversiones permitió no solo compensar el resultado técnico negativo, sino incrementar las utilidades de la industria aseguradora en el 2008. Éstas alcanzaron un total de $707 mm, frente a $418 en el 2007.
Para el 2009, las perspectivas del sector son menos favorables. La desaceleración en el crecimiento de la economía, que se estima no superará el 2% anual, se prevé repercutirá en un estancamiento en el número de pólizas colocadas.
De otro lado, se proyecta un incremento sostenido en el costo del reaseguro como resultado de las pérdidas en los portafolios registrados por las reaseguradoras a raíz de la crisis internacional. A esto se suma la continuación de una tendencia creciente de los pagos por siniestros ocurridos en el pasado y en los gastos operativos de la industria, resultantes del proceso inflacionario que se registró en el 2008.
De igual manera, se espera que continúe la volatilidad de las inversiones de portafolio sin asegurarse un mayor rendimiento.
Estas circunstancias llevan a destacar las recomendaciones expresadas por el Superintendente Financiero en la pasada 'Convención Internacional de Seguros' y es la importancia de volver a lo fundamental del negocio mediante la consolidación de una suficiencia de tarifas, como lo dispone el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero.
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