En la Asamblea Nacional de la Andi, que tuvo lugar entre el 6 y 8 de agosto, en Cartagena, se analizaron grandes temas nacionales: la política exterior y tratados comerciales, la justicia en Colombia, las perspectivas de la Seguridad Democrática y la economía. La clausura estuvo a cargo del Presidente de la República.
El Ministro de Hacienda resaltó los logros de la economía en los últimos años, con énfasis en la consolidación de la inversión, el crecimiento económico y el empleo. Aunque reconoció que en meses recientes se ha presentado una desaceleración, expresó su confianza en que este año se pueda lograr la meta de crecimiento del PIB del 5%.
Por su parte, el Ministro de Agricultura hizo un recuento de los apoyos que viene dando a la agricultura y pronosticó buen crecimiento en la producción de alimentos. En su presentación destacó su inconformidad con la política monetaria y cambiaria en cabeza de la junta directiva del Banco de la República. Se mostró particularmente crítico con las alzas en las tasas de interés.
El profesor Rogoff se concentró en la crisis inflacionaria y financiera mundial y sus implicaciones para la economía colombiana. Subrayó que la inflación ha surgido como respuesta a un auge en la demanda que sobrepasó la capacidad de producción mundial, teniendo como efectos los incrementos en los precios del petróleo y de los alimentos. Para Rogoff, la solución es frenar esos excesos de la economía mundial mediante esfuerzos de todos los países. El problema financiero surgió como resultado de los préstamos hipotecarios en los E.U. y está llevando a una recesión en ese país. Rogoff recalcó positivamente la política económica adelantada en Colombia, particularmente su manejo monetario.
Hizo énfasis en las instituciones económicas de nuestro país y afirmó que, a su juicio, Colombia estaba en buenas condiciones para enfrentar los impactos de la crisis global.
Sobre lo fiscal indicó que su ajuste era importante para mantener el acceso a recursos del exterior. En sus comentarios, el Gerente del Banco de la República hizo una defensa de la política adelantada por la junta directiva del Emisor, particularmente en el manejo de las tasas de interés, mostrando que desde el 2006 se han venido elevando las tasas, no solo para reducir un exceso de demanda, sino como señal para menguar las expectativas de inflación. Entre los aspectos discutidos por los comentaristas se ratificó la importancia de la independencia del Banrepública, y se resaltaron los riesgos que podrían surgir en Colombia a raíz de la recesión que se viene presentando en E.U.
En uno de sus tradicionales 'conversatorios', en el Acto de Clausura el presidente Uribe se mostró respetuoso con la independencia del Banco de la República, pero insistió en su inconformidad con los aumentos de tasas de interés. Dijo estar dispuesto a dar un manejo estricto al ajuste del salario mínimo para evitar mayores expectativas de inflación. Manifestó que para sostener la inversión y la confianza inversionista se deberían mantener las reglas tributarias vigentes. Recalcó que las exenciones venían mostrando sus frutos al hacer atractiva la inversión privada y las justificó, además, como mecanismo para mejorar la estructura tributaria sin recurrir a la aprobación de una reforma legal.
Enfatizó el esfuerzo adelantado recientemente en el control del gasto presupuestal y anunció no estar dispuesto a hacer mayor ajuste fiscal. En el auditorio la percepción fue que la desaceleración de la economía será significativa y que el Banco de la República debe, al menos, "hacer una pausa en los aumentos de tasas de interés".
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