Aunque la industria adelantó un inmenso esfuerzo por incrementar el aseguramiento en Colombia, el crecimiento de las primas emitidas fue del 13 por ciento anual, equivalente al del Producto Interno Bruto de la economía medido en precios corrientes. Esto indica que apenas se mantuvo el índice de penetración de los seguros en la economía. Este resultado se atribuye a que algunas compañías en varios ramos de la industria redujeron sus tarifas.
Los siniestros incurridos para el conjunto de la industria tuvieron un incremento anual del 24 por ciento. La siniestralidad, que mide la relación entre los accidentes incurridos y las primas devengadas (esto es primas emitidas menos primas cedidas a los reaseguradores), también se elevó. El deterioro de la siniestralidad tuvo origen en las compañías que ofrecen coberturas contra daños (autos, transporte, sustracción, responsabilidad civil y cumplimiento). El incremento de la siniestralidad también fue notorio en el Soat. En contraste, en todos los renglones de la seguridad social y algunos seguros de personas, como vida individual, colectivo y vida grupo y salud, se logró una mejoría en los índices de siniestralidad.
El conjunto de comisiones de intermediación y gastos generales tuvo un incremento anual del 16 por ciento, superior al del total de las primas emitidas. Este resultado del lado de los costos obedece principalmente a un incremento de los gastos de intermediación que aumentaron un 23 por ciento. Este resultado refleja, en gran medida, los esfuerzos por aumentar la penetración de los seguros en la economía y la competencia entre compañías por elevar su participación en el mercado. Los gastos generales registraron un incremento anual del 12 por ciento.
Como resultado de un menor crecimiento en las primas y de un aumento superior tanto del lado de los siniestros como del conjunto de los gastos frente al año anterior, se registró una desmejora en el resultado técnico para en conjunto de la industria. El resultado técnico agregado disminuyó en 49 mil millones de pesos frente al 2006. Esta desmejora se originó exclusivamente en el conjunto de los ramos de daños. La desmejora en el comportamiento de la industria se refleja también en una caída del índice combinado que compara los diferentes elementos de costos con las primas devengadas.
Como resultado de la baja en los precios de las acciones se observa que el rendimiento del portafolio cayó. Al registrarse una disminución en el rendimiento de las inversiones, unido al deterioro de la posición técnica, se dio el caso que para el conjunto de la industria las utilidades netas se redujeran, pasando de 541 mil millones de pesos en el 2006 a 421 mil millones de pesos en el 2007. Estos resultados de la industria aseguradora en el 2007 son, en cierta manera desafortunados, cuando se considera que la economía colombiana ha estado en auge y que la industria se ha esforzado por atender diligentemente un gran crecimiento en la demanda por seguros.
Las proyecciones sugieren que para el 2008-2009 se presentará una desaceleración en el crecimiento económico del país. Esta coyuntura en un año de turbulencia financiera internacional presagia un menor crecimiento en la demanda por seguros e incertidumbre en torno a los rendimientos de las inversiones de portafolio. Esto le señala a la industria la necesidad de redoblar sus esfuerzos por aumentar la penetración del seguro en Colombia y la prevención de la siniestralidad, así como la competitividad mediante la racionalización de los gastos generales y comisiones. Se dispone de una industria aseguradora vigorosa y financieramente sólida que es capaz de asumir este reto.
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