Por estos días de incertidumbre en lo económico es importante tener hacia dónde mirar para encontrar elementos de juicio, ya que no se puede decir que sea posible encontrar explicaciones contundentes sobre lo que ocurre y, mucho menos, entender con certeza hacia dónde van las cosas en un mundo tan volátil, turbulento e impredecible.
El acceso a la información es hoy ilimitado, pero a su vez, la posibilidad de digerir estos aludes de información se vuelve muy limitada. Más difícil aún es encontrar análisis con la perspectiva colombiana y, menos probable, entender lo que ocurre con los actores del acontecer económico nacional.
Hoy, afortunadamente, hay opciones y el liderazgo, sin duda, lo tienen un par que quinceañeras que por estos días celebran esa simbólica fecha. Se trata de un par de publicaciones que, sin lugar a dudas, han aportado mucho al discurrir de nuestro mundo económico y, más de una vez, han contribuido de manera determinante a la posibilidad de entender situaciones que requerían de una visión adicional, de un punto de vista externo, para poder entenderlos.
Me refiero, claro está, a Dinero y a PORTAFOLIO, publicaciones que se han vuelto parte del diario vivir del mundo económico colombiano. No son las únicas, afortunadamente, y han enseñado el camino a otras publicaciones como La República, pero sí han sido líderes en ese difícil arte de hacer digerible y comprensible, sin perder el rigor, el árido lenguaje de los economistas.
Sin duda el precursor de este esfuerzo fue Fedesarrollo con su Coyuntura Económica pero, a pesar de su calidad, nunca ha logrado convertirla en una publicación masiva al alcance de todos.
El reto lo asumió, sin embargo, un investigador de Fedesarrollo, que desde su paso por la institución especulaba sobre la necesidad de hacer publicaciones accesibles al mundo empresarial.
A Jorge Ospina Sardi lo picó ese gusanito y retirado de Fedesarrollo creó la que se llamó La Nota Económica, plegable, que sentó las bases de lo que luego serían mucho de estas publicaciones con enfoque periodístico y ameno que, por el otro lado, mantenían la seriedad del análisis riguroso y profesional.
En La Nota Económica trabajó Silverio Gómez que, sin duda, ha sido alma y ejecución de lo que hoy es PORTAFOLIO y fue Jorge Ospina, también, quien concibió lo que hoy es la revista Dinero.
Ospina, Juan Luis Londoño y Rosario Córdoba, su actual directora, son 'ex alumnos' de Fedesarrollo y confirman la importancia que esta entidad ha tenido no solo en la elaboración de políticas públicas, sino en la construcción de una cultura económica nacional.
A pesar de la turbulencia de estos tiempos la seriedad con la que se preparan todas estas publicaciones ofrece al lector elementos de juicio, información confiable y un grupo de profesionales que hace un esfuerzo serio por ayudar a entender lo que puede ocurrir.
Hace quince años esto sería impensable. Mucho, pues hay que agradecer a los responsables de estas iniciativas y únicamente queda esperar que estos sean solo los primeros quince años de éxitos y contribuciones al acontecer nacional.
rvillavecesp@gmail.com
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