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Ricardo Villaveces

El poder de la educación

Publicado el 09-06-08

Por estas épocas en que se celebran los 40 años del famoso mayo del 68, y que se recuerda en muchos escenarios lo que significaron esos turbulentos años sesenta, no se puede dejar a un lado lo que fue la lucha por los Derechos Civiles en los Estados Unidos.

Pensar que hace tan poco tiempo la segregación racial era la norma en los estados del sur y que extremistas como los del Ku Klux Klan hacían de las suyas, para ver que no solo el candidato a la Presidencia es alguien de raza negra, sino que es la primera generación de una familia inmigrante que proviene, además, de un país desconocido para la inmensa mayoría de los norteamericanos: Kenia.

Un afroamericano nacido en Honolulu, con sus padres divorciados desde que tenía dos años, criado por sus abuelos maternos, con un padre con problemas de alcoholismo que lo vio solo una vez a los diez años, que tuvo tres esposas, ocho hijos y que murió pobre e inválido después de haber perdido las dos piernas en un accidente automovilístico, no es el perfil que uno podría esperar de quien va a aspirar a la presidencia de la primera potencia mundial.

¿Es este un ejemplo del llamado 'sueño americano'?

Posiblemente. Lo interesante es que en este caso el éxito se logra es por la vía de la educación. Ese padre pobre, alcohólico e inválido, era un graduado de Harvard, gracias a un programa filantrópico de apoyo a estudiantes sobresalientes financiado por personajes públicos de los Estados Unidos. Seguramente, tuvo impacto en el joven Obama saber que su padre había llegado a tan prestigiosa universidad.

Lo cierto es que el joven nacido y criado en Honolulu aspiró y logró obtener su B.A. en, la Universidad de Columbia, lo que le abrió el camino de las grandes ligas en materia educativa y le permitió, posteriormente, ingresar a Harvard, como su padre, y graduarse con un Magna Cum Laude como doctor en Derecho (JD). Ya graduado fue profesor en la Universidad de Chicago, ratificando sus capacidades intelectuales.

Eso, sin duda, muestra la capacidad del personaje. Lo que es interesante resaltar aquí es que, haber aprovechado las oportunidades que se le presentaron y haberse educado con los altos niveles de calidad de esas universidades, le permitieron convertir en realidades sus aptitudes y potencial.

Sin duda se trata de una gran enseñanza, pues muestra el poder transformador que puede tener la educación y las oportunidades que abre cuando es de alta calidad.

Esa historia que parece tan lejana a las realidades colombianas, puede no serlo tanto cuando se ve el potencial de los jóvenes que aspiran, por ejemplo, a las becas de Colfuturo y de tantos otros que aprovechan al máximo las oportunidades que se les presentan para lograr la excelencia.

No sabemos cómo será Obama como candidato y menos como presidente pero, sin duda, ha dado ya una gran lección para el mundo entero y ha sentado un precedente, verdaderamente histórico en la historia de los Estados Unidos.

Ricardo Villaveces

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