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Recuperación económica sostenible

Publicado el 10-09-09

Los indicios respecto a la aparente recuperación en Estados Unidos, el crecimiento de algunos países asiáticos, el suspendido deterioro de la economía de la Unión Europea, los positivos índices que se proyectan para el Producto Interno bruto latinoamericano y la muy optimista posición de la cartera de Hacienda en Colombia, harían pensar que lo peor de la crisis es tema del pasado, pero la actual situación no ha generado la suficiente confianza en el empresario nacional como para retomar sus iniciativas en nuevos proyectos y contratación de personal.

El primer riesgo de la eventual recuperación económica es que no sea lo suficientemente sostenible, dada la ausencia de nuevas políticas económicas de alto impacto dentro del muy criticado programa anticíclico presentado por el Gobierno Nacional y la ineficiente ejecución de sus presupuestos de inversión en infraestructura, y que como lo destacó el Banco Mundial, por cada 2 billones de pesos invertidos en dicho sector no podremos esperar la generación de más de 30.000 nuevos empleos y muchos menos, permanentes. El pobre desempeño de dicho programa es evidente, cuando vemos que a junio de 2009 la industria y comercio siguen cayendo a tasas preocupantes, adicional a que el desempleo aumentó en julio un 4,13 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, llegando así al 12,6 por ciento.

En segundo lugar, se observa que el emprendimiento y crecimiento de la pequeña y mediana industria se enfrentan a la perjudicial concentración de la oferta en unos pocos y grandes jugadores. Las numerosas fusiones y privatizaciones, que se vienen dando de tiempo atrás, en cabeza de empresas y multinacionales altamente eficientes en reducción de personal y bajos precios a partir del aprovechamiento de sus sinergias corporativas, vienen sacando o debilitando aún más a otros competidores.

Los últimos datos anuales suministrados por la Superintendencia de Sociedades y la Superfinanciera, que consolidan el sector formal, tanto real y servicios, como financiero, señalan que la concentración del ingreso de todas estas empresas y entidades aumentó entre el año 2002 y 2008 en un 36,45 por ciento. Sólo 192 de las 22.399 empresas reportadas (0,86 por ciento comparado con el 1,35 del 2002), perciben en desarrollo de sus actividades el 46,24 por ciento de los ingresos totales de estos tres sectores reportados.

Pero esto no es un problema de las grandes corporaciones por sí mismas, sino de la insuficiente política industrial y comercial del Estado que en épocas de crisis, viene haciendo más compleja la consolidación de la pequeña y mediana empresa y el emprendimiento de las nuevas.

En cuanto al monopolio y a otros tipos de posición dominante quedó al descubierto la falta de control de la Superintendencia de Industria y Comercio, cuando vimos la toma agresiva y contundente del mercado de la televisión por cable por parte de la multinacional mexicana del hábil empresario Slim.

Cualquier recuperación económica sólo será sostenible en la medida que se fijen nuevos lineamientos públicos que propicien la consolidación de las pequeñas y medianas empresas a través de políticas diferenciales que las fortalezcan desde el punto tributario, parafiscal y comercial junto con un fácil acceso al crédito comercial de bajo costo, a partir de la necesaria evaluación de proyectos y análisis a planes de negocio, ya que este segmento sólo es estudiado por los bancos con base en su capacidad de pago histórica.

consulting@caicedoasociados.com

GILBERTO CAICEDO GARDEAZÁBAL Consultor corporativo

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