EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Expo Zaragoza 2008 escogió al agua como elemento imprescindible para la vida, así como objetivo y finalidad en el desarrollo humano y sostenible del planeta.
En Colombia, por sus ricas fuentes de agua no hay crisis de este líquido, las ha habido en su gestión. Pero está en nuestras manos permitir que todos los colombianos tengan acceso al agua, destacando el gran valor de este elemento natural en el proceso de mejora de la calidad de vida de todos los colombianos, desde las gestión de nuestras cuencas hidrográficas que garantice la sostenibilidad de nuestros ecosistemas hasta llegar el agua potable a través de la llave, asegurando un uso racional y sostenible.
Hoy, la cobertura de agua potable (2006) en el sector urbano es de 91 por ciento, en tanto que el área rural alcanza apenas de 55 por ciento.
El Ministerio de Medio Ambiente, de la mano del ministro Juan Lozano y su viceministra de Aguas, Leyla Rojas, se han propuesto como misión el acceso al agua potable para la mayoría de colombianos.
Para esto el Ministerio tiene un ambicioso plan con inversiones de 8 billones de pesos para el próximo cuatrienio, que permitirá alcanzar una cobertura de 99,4 y 81,6 por ciento respectivamente, para el 2015.
Lo que quiero destacar en este artículo es la necesidad de un cambio de actitud entre nuestra ciudadanía y dirigentes del sector público y privado, para revalorizar la relación de las ciudades con el agua.
¿Por qué no tenemos ya las pequeñas fuentes de grifo o distribuidores en los parques, en los sitios públicos, en los aeropuertos, en los hospitales, entre muchos otros sitios?
Qué agradable era tomar esta agua 'gratuita' que se encontraba en estos lugares. Misteriosamente, todas estas fuentes han
prácticamente desaparecido.
Todavía no hemos llegado al extremo de los cafés y restaurantes en Europa y E.U., en donde invariablemente usted pide agua y la ofrecen embotellada.
La calidad del agua es tan buena en Colombia y en nuestras ciudades, que hay que sentirse orgullosos que podamos seguir tomando agua de la llave.
En un artículo, The Economist afirma que la industria del agua embotellada alcanza un valor global de 60 millardos de dólares y solo en Estados Unidos, en 2006, 10,8 millardos.
Una de las empresas embotelladoras produjo, incluso, un manual con tips para meseros, para motivar la venta del producto.
Para estas empresas esto se ha constituido en éxito de mercado.
Pero ¿acaso los colombianos están todos en condiciones de pagar 1.500 pesos por una botella de agua? Igual quien quiera comprarla por snobismo o por conveniencia lo puede hacer, pero no nos dejen sin nuestra agua de llave en particular en sitios públicos.
The Economist resalta también el alto costo del agua embotellada para el medio ambiente. De acuerdo a estimativos, el total de energía requerida para hacer y distribuir cada botella de agua es equivalente a llenarla en una cuarta parte con petróleo.
También debemos explotar en nuestras ciudades los componentes sensoriales que transmite la visión armónica y apacible del fluir del agua. No hay grandes fuentes de agua en nuestras calles y avenidas ni tampoco en nuestros parques.
Habrá que hacer una campaña para que podamos tenerlas. Usted puede recorrer todo Bogotá sin encontrar una sola fuente que tranquilice a los conductores en el pesado tráfico de la ciudad.
Creo que tenemos la obligación de mantener agua fresca en lugares públicos y seguir a la top-model Giselle Bünchen, quien como menciona The Economist, hace una campaña en el Brasil para conservar la sana costumbre de tomar agua fresca, utilizando simplemente una botella metálica reutilizable.
fbarnier@gmail.com
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