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¿Cuál política económica?

Publicado el 10-03-2008

A través del tiempo, Colombia había logrado despolitizar la política económica. 

Los anteriores ministros de Hacienda, con los cuales se podía estar o no de acuerdo, habían sido reconocidos economistas de nivel nacional e internacional, que con frecuencia se enfrentaban duramente con sus respectivos presidentes frente a propuestas que se salían de la ortodoxia económica. 

Prueba de lo anterior es que uno de estos ex ministros, José Antonio Ocampo, jefe de la cartera de Hacienda en el Gobierno del presidente Ernesto Samper, acaba de ser distinguido con el Premio Leontieff, convirtiéndose en el primer latinoamericano que recibe este gran honor.

En este Gobierno estuvieron al frente de esta cartera dos reconocidos economistas, Roberto Junguito y Alberto Carrasquilla, quienes terminaron retirándose agotados de la permanente lucha por mantener un mínimo de coherencia en la política económica.
Pero el señor presidente Uribe se las arregló para tener finalmente al frente de esta delicada cartera no solo a un político, sino a un ministro de bolsillo al que le toma las decisiones económicas. El resultado es absolutamente funesto.

Carlos Caballero, quien no ha sido el más antiuribista de los analistas, describe en su columna de El Tiempo, el caos que hoy vive el Gobierno en materia económica. Todo el gabinete interviene en el tema de acuerdo con sus intereses sectoriales.

Los mismos ministros que defienden la inserción internacional apoyan las alzas de aranceles para proteger a sectores específicos o mejor, a industriales claramente amigos del Gobierno. 

Comercio y Agricultura son los campeones en este campo. La pregunta pertinente es ¿en qué quedamos? ¿Se abre el país a la competencia internacional o volvemos a lo que el mismo ministro Arias denomina 'la caverna' que, no es otra que el modelo proteccionista? 

A todo lo anterior, se le suman la avalancha de subsidios y exenciones tributarias al sector empresarial y las políticas que les reducen los costos laborales, sacrificando la calidad de vida de los trabajadores.

Lo que está quedando claro es el verdadero modelo de desarrollo que impulsa el señor presidente Uribe, que es quien realmente está al frente de la cartera de Hacienda. Es él quien en los distintos foros gremiales les concede todo lo que piden. 

Lo hizo en la Reforma Tributaria hasta que quedó en nada y, lo está haciendo ahora ofreciendo alzas de aranceles para los sectores de textiles, cueros y calzado. No se trata ya de insertar al país exitosamente en el mundo global impulsando la cacareada competitividad. 

Lo que se busca es volver más ricos a los empresarios a costa de una política económica incoherente y con ello, poner a todo el país a pagarles subsidios para minimizarles los riesgos propios de su actividad.

Es la política redistributiva al revés: todo para los ricos y, limosnas escasas para los pobres, en un país con casi la mitad de su población bajo la línea de pobreza. Y las clases medias, fundamentales para la democracia, que viven de su trabajo y que pagan impuestos, totalmente desprotegidas. 

En economía, las señales que da el Gobierno son instrumentales para el comportamiento de los mercados, pero, ante tanta confusión, se le empezó a enredar la vida. Entre los empresarios hay algunos a los que les conviene esta incoherencia y a otros no. Pero, como todos tienen voz ante el señor Presidente, ahora él no sabe qué hacer. Si sube los aranceles, los sectores beneficiados están felices, pero las grandes cadenas comerciales se perjudican y salen a defender a los consumidores. ¿Qué hará el Gobierno? Nadie lo sabe y seguirá reinando la confusión. De esta manera y gracias a este modelo pro-rico, Colombia ha perdido una de sus grandes ganancias: una política económica seria que le había valido el reconocimiento mundial. ¿Nadie le va a cobrar este grave error al señor presidente Uribe?

Y finalmente, lo más importante: ¿qué hacemos para tener al frente de la cartera de Hacienda a un buen economista que no le agache de esta manera la cerviz al Presidente?

Cecilia López Montaño. Senadora

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