El debate económico parece haberse quedado congelado en diciembre. Desde entonces sabemos que la economía colombiana tendrá un año muy flojo y que el Gobierno no tiene margen para aplicar una política de reactivación. Pero eso no basta para saber qué sucederá en el 2009... ¿Cuánto va a durar la desaceleración? ¿Qué circunstancias pueden atenuarla o profundizarla? ¿Qué factores hay que observar para seguirle el pulso a la economía en los próximos meses?
Empecemos por donde todo empezó: la economía colombiana no recuperará un crecimiento estable mientras no se resuelva la crisis internacional. En este frente el factor clave será la capacidad de Barack Obama de conjurar una crisis que ya entró en su tercera etapa: primero fue el colapso inmobiliario, después el financiero y ahora el del empleo. Por eso, en lugar de chismosear el vestuario de los invitados a la posesión del presidente estadounidense el próximo martes, debemos estar muy atentos a la suerte de su plan de estímulo económico. ¿Serán suficientes los 800.000 millones de dólares propuestos? ¿Es adecuada la distribución entre gasto y alivios tributarios? ¿Pasará indemne por el Congreso?
Pero en el frente internacional no basta con monitorear lo que suceda en Estados Unidos. Con el petróleo rondando los 35 dólares por barril, Venezuela y Ecuador están en serios problemas.
El presupuesto venezolano para el 2009 se hizo suponiendo un precio dos veces mayor, y algo parecido sucede con el ecuatoriano, incluso después de un ajuste reciente. El desenlace de esta situación puede profundizar sensiblemente la desaceleración colombiana, pues a esos dos mercados va el 40 por ciento de nuestras exportaciones no tradicionales, que desde hace rato vienen frenando. En días pasados el Dane reveló que las exportaciones no tradicionales cayeron 5 por ciento en valor y casi 20 por ciento en volumen en septiembre pasado, frente al mismo mes del año anterior. Y eso que en septiembre aún no había pasado casi nada...
¿Y no hay algo que puedan hacer nuestras autoridades para atenuar los efectos de la crisis? Las perspectivas del déficit fiscal no dan margen al Gobierno para hacer una gran expansión del gasto. Sin embargo, hay acuerdo en que se debería hacer una agresiva política de infraestructura, recomponiendo el gasto y aprovechando los esquemas de concesiones. Lamentablemente la inoperancia del Gobierno en ese sector ha alcanzado niveles proverbiales, situación que no tiene visos de mejorar a juzgar por la pasmosa situación actual del Invías. Entre tanto, por el lado del Banco de la República hay noticias buenas, pues tiene más munición que el Gobierno y puede seguir bajando sus tasas de interés. La noticia mala es que la inflación sigue siendo una amenaza respetable (sobre todo tras la decisión del Gobierno de no reducir el precio de la gasolina a la par con los precios del petróleo) y además la política monetaria ha perdido efectividad en estos tiempos de zozobra financiera.
¿Cómo queda entonces el tablero de instrumentos para los primeros meses de 2009? Los factores positivos estarán por los lados de la potencial reducción de las tasas de interés y el dinamismo de la inversión pública de los entes regionales. Entre tanto, la incertidumbre estará asociada con la suerte del plan económico de Obama y las limitaciones del Gobierno Nacional para impulsar la infraestructura. Y las peores noticias seguramente vendrán por el lado del desempleo en Colombia, y las crisis de Venezuela y Ecuador. Con todo, el crecimiento rondará el 2 por ciento, con un rango de variación que dependerá de lo que suceda con esos factores. A monitorear se dijo...
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