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Germán Umaña Mendoza

Cómo se hipoteca un país

Publicado el 19-03-09

Los próximos gobiernos serán los deudores solidarios de las decisiones que se tomen en el presente por parte de la administración Uribe II, que puede ser Uribe III o Uribe IV, como van las cosas de la política. A continuación efectúo un sencillo análisis de las cuentas externas y sus tendencias, sin ánimo de posar de 'gurú', pues los gurús de la economía duran la mitad de la vida efectuando predicciones y la otra explicando por qué no se cumplieron. ¡Y todavía les creen!

Los principales componentes de la cuenta corriente son las balanzas comerciales de bienes y servicios, la salida y entrada (multinacional) de utilidades de las empresas y el flujo de remesas.
Las expectativas para este año indican que el comercio externo total de bienes y servicios disminuirá y la balanza será más o menos equilibrada para exportaciones e importaciones de bienes, y deficitaria, como lo ha sido estructuralmente, para servicios.

Si la tendencia se mantiene, las salidas de utilidades de las empresas hacia sus casas matrices aumentará y, tal como lo pronostica el BID, las remesas disminuirán. Tendríamos entonces al final del 2009, un déficit de cuenta corriente importante sobre el PIB, el cual debería ser financiado por la cuenta de capitales.

Lo que sí está claro es que la Inversión Extranjera Directa disminuirá con respecto a años anteriores, producto de la situación mundial. La seguridad de los inversionistas se demostrará como lo que es: una falacia. El capital de portafolio no se refugiará en países emergentes y riesgosos como el nuestro. Las épocas de bonanza en esta materia se acabaron por ahora.

En consecuencia, la cuenta de capitales no será suficiente para financiar el déficit de cuenta corriente y se apelará (ya se está haciendo) a uno de los siguientes mecanismos, o a ambos: mayor endeudamiento externo y reestructuración de la deuda o gasto de las reservas internacionales.

Como es época electoral, no se disminuirá el gasto fiscal, éste continuará siendo ineficiente para responder a la crisis y no se reorientará a promover el ingreso y el empleo, es más probable que sea a defensa y populismo. Se apelará como ya se anunció, a emisión de TES que serían pagados a largo plazo. Es decir, gastar ahora y endeudarse hacia el futuro, con el agravante de haber sido 'manirrotos' cuando nos iba más o menos bien y no haber ahorrado. ¡Se hipoteca el futuro!

La caída en las ventas y compras del sector externo e interno, se manifestará en las bajas, nulas o negativas tasas de crecimiento del PIB, pero por encima de todo, sobre los consumidores, la producción, el empleo y el ingreso. No será el Apocalipsis, pero sí una caída que necesitará, por lo menos, un trasplante de cadera y de cabeza en la política económica.

Las generaciones jóvenes y los futuros gobiernos tendrán que pagar 'los platos rotos' o 'toda la vajilla'. Por eso, no creo en la reelección inmediata, exclusivamente porque Uribe III o IV, o eterno, tendría que negar a Uribe II, despreciarlo y desconocerlo. Tendrá que programar su propia 'amnesia' y desdoblarse. Y la izquierda democrática preocupada por las 'pendejadas' de las egolatrías de turno y poco por la 'debacle' que les tocaría asumir si algún día llegaran al poder, como está ocurriendo en el resto de Latinoamérica. 

germanumana201@hotmail.com

Germán Umaña Mendoza

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