Opacado por la explosión de noticias relacionadas con el Premio Nobel, el trabajo del profesor y científico Sofonías Sven Tutasson ha pasado inadvertido. La breve reseña (una línea) sobre el descubrimiento de la denominada 'Ley del Cable', que realizó en Suecia el Post-Och Inrikes Tidningar, terminó acorralada por el despliegue sobre la asesoría que Paris Hilton realiza para Sarah Palin, y que hará posible su elección como vicepresidente de E.U.
Resumamos la historia del profesor (a quien denominaremos Sven, con todo respeto). Nacido en Tuta (Boyacá), emigró a Europa muy joven, siguiendo los pasos de su admirado lingüista bogotano, don Ezequiel Uricoechea (Sven posee hoy la doble nacionalidad sueco-tutense).
Luego de un breve paso por la Gammelkroppa School of Forestry (más exactamente por la entrada), continuó su carrera en la Swedish University of Agricultural Sciences, donde pudo descubrir su verdadera vocación: la antropología de las telecomunicaciones.
A ella se dedicó por completo.
A Sven debemos la enunciación del 'Principio de la multifuncionalidad femenina'. El profesor reconoce que tomó la idea de un investigador colombiano (ver: monofónico vs. estereofónico; López, Andrés; La de letras, pelota; minuto 60). Esta cualidad de manifiesta superioridad del género hace posible que las damas puedan maquillarse en el retrovisor, peinarse el copete, hablar con la copilota y por el celular sin manos libres, recibir ADN cuando cambia el semáforo y ajustarse los rulos simultáneamente y mientras, ¡conducen un automóvil!
Sin embargo, fue el interés por el uso del teléfono celular el que llevó a Sven a concretar su primer descubrimiento en la antropología de las telecomunicaciones: el denominado 'Principio de las tres llamadas'. Sven monitoreó el comportamiento de millones de mujeres y develó porqué el 89,52 por ciento contesta a la tercera llamada. Su hallazgo no puede ser más revelador. La primera llamada es perdida porque no se oye. La segunda se escucha, pero no se encuentra el celular en la cartera. Y así sucesivamente... Sven se atrevió a enunciar una hipótesis adicional: algunas mujeres usan dos celulares: para ubicar al otro llamándose desde el uno.
Pero la vida de un científico es ardua e incomprendida.
Sven fue acusado de convertir la antropología de las telecomunicaciones en misantropología, con un claro sesgo hacia la misoginialogía. Devastado, se retiró a su fiordo en la vecina Noruega. Y se dedicó al estudio del cable. Analizó y experimentó con todos: desde el manoslibres y el cargador hasta el submarino, pasando por los tentáculos del computador. Pudo concluir los dos principios enunciativos de la 'Ley del Cable', casi tan importante como la de Newton o la de la Gravedad: a) la función fundamental de un cable es enredarse. b) Si un cable se encuentra con otro, se enredarán mutuamente. Magistral.
Sven está a punto de revelar una investigación que pasará a la historia. La ha titulado: Aproximaciones medulares al conocimiento del orden interno de la cartera femenina. Como buen investigador y analista, podría estar en el Congreso de Andicom, en Cartagena, del 29 al 31 de octubre. Sven está estudiando esa posibilidad.
cgalvarezg@gmail.com
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