Falleció recientemente Apecides Alvis Fernández, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC). Era uno de los últimos sobrevivientes de la dirigencia sindical nacida en el marco de la Guerra Fría, marcada por la confrontación Este-Oeste; y participó en el rediseño de las concepciones sindicales para adecuar las organizaciones sindicales a las nuevas realidades geopolíticas.
La institución, que dirigió por dos décadas, fue la primera central sindical nacional creada en Colombia, en el Gobierno de López Pumarejo, de modo que estuvo comprometida con el apoyo a las reformas sociales que se impulsaron bajo la Revolución en Marcha: la Ley 200 de tierras, que aseguraba a los aparceros el acceso a la propiedad tras una década de trabajar en tierra ajena, la declaración de la función social de la propiedad y el reconocimiento de los derechos laborales.
Pero obligado a renunciar el presidente López Pumarejo, la reacción contra dichas reformas ocurrió en el marco de la cruel violencia de los 50, y la CTC sufrió en carne propia la eliminación de muchos de sus más importantes dirigentes.
La concepción sindical que se gestó en la época del Estado de Bienestar estaba orientada a la defensa de sus afiliados, pero en condiciones de creciente flexibilización laboral, la masa de trabajadores que puede organizarse en sindicatos fue decreciendo al tiempo que los trabajadores informales y el desempleo crecían consistentemente.
Las nuevas concepciones sindicales comenzaron entonces a ocuparse de los temas nacionales como la política económica y social, atendiendo las demandas del conjunto de los trabajadores, no sólo de sus propios afiliados.
Por eso, en la agenda sindical aparecieron los temas de los derechos humanos, la participación democrática, las propuestas de modelos de desarrollo sostenible y la inclusión en el quehacer sindical de los temas de equidad de género, la eliminación de las peores formas de trabajo infantil, respeto a la diversidad étnica y a la pluralidad política y religiosa.
Y sobre todo, el reconocimiento de que el mundo ha cambiado por las nuevas tecnologías y por la globalización y que la acción sindical no puede sustraerse de esas tendencias que ya son irreversibles.
Apecides Alvis, fue siempre consciente de esa necesidad y apoyó decididamente la transformación del sindicalismo hacia una concepción moderna. Participó invariablemente en los escenarios de concertación y diálogo social, como la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Laborales y Sociales; y nunca se sustrajo a las convocatorias que buscaban la salida a los problemas laborales y sociales por la vía del diálogo y el consenso.
Nacido en Cartagena, tenía el carácter franco y sociable de la gente de su tierra, y con su participación en escenarios internacionales enriqueció la presencia del movimiento sindical colombiano, siendo reconocido siempre como un factor de convergencia.
Como han expresado el Gobierno y los empleadores, Apecides siempre recurrió a la argumentación razonada y todos reconocen su convicción para defender siempre sus puntos de vista.
Sus colegas de las otras organizaciones sindicales han reconocido la conducta unitaria y siempre preocupada por el compromiso social del movimiento sindical; y en los escenarios internacionales en los que participó, siempre fue reconocida su ecuanimidad para actuar en medio de situaciones difíciles.
Paz en su tumba...
beethovenhv@yahoo.com
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