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Beethoven Herrera

¿Por qué no lo vimos venir?

Publicado el 27-01-09

Cuenta el Nobel de Economía Paul Krugman que en una reciente reunión con autoridades económicas y financistas, un político veterano preguntó: ¿por qué no lo vimos venir?

Y Krugman respondió: "¿qué quieres decir con: 'vimos' hombre blanco?".

Y tras esta respuesta irónica agregó que existían muchos precedentes, pero que se hizo caso omiso de ellos, pues de lo contrario habría sido necesario reformar el mercado financiero internacional. Explica que tras la explosión de la burbuja de las puntocom no se advirtieron las señales inequívocas de la burbuja inmobiliaria, pues los dirigentes creían en la estabilidad del sistema financiero y en la sapiencia de la FED, aunque el Banco del Japón pasó una década tratando inútilmente de reanimar la economía.

En mayo de 1999 Manuel Castells, experto en megápolis y autor del libro Sociedad Red', afirmó durante una conferencia en Bogotá, que gracias a la desregulación del sistema financiero y a la liberalización de los mercados, se estaban desarrollando productos financieros antes desconocidos. "Así se creó el mercado de derivados financieros en los que se encuentra la mezcla de las acciones de las empresas, el valor cambiario del yen con el dólar, el valor de lo que puede hacer IBM en 20 años o cualquier combinación que se quiera con respecto a valores presentes y futuros. Estos valores se combinan en un producto derivado y se venden en el mercado" (Revista Análisis Político No 11 UN. 1999. Bogotá)

Hace una década había analistas que ponían de presente que esos derivados financieros superaban altamente a la producción real, que carecían de base sólida, pues eran algo virtual. En ese sentido Martine Bulard señaló que las inversiones son presentadas como un "espejo que se pone frente a otro espejo y que se reflejan mutuamente hasta el infinito". Los derivados financieros son producto de la especulación, usados para especular, y ascendían antes de la presente crisis internacional a un trillón de dólares equivalentes a 20 años de producción mundial.

En la misma conferencia Castells agregó: "los mercados financieros están interconectados de tres formas: primero, sus productos derivados tomarán valores de distintos países, y por lo tanto suben o bajan en función de lo que ocurra en la economía de dicho país; segundo, la globalización de la informática permite que se trasfieran grandes cantidades de dinero en pocos segundos; tercero, se genera un proceso de certificación financiera, en la que las empresas evaluadoras de países, empresas y mercados, suben y bajan naciones en función del mercado mundial".

Los países en desarrollo, obligados por el Fondo Monetario Internacional a abrir sus economías para el ingreso de bienes, servicios y capitales, presentaron fuertes fugas de capital y las calificadoras de riesgo reforzaban esta situación al considerar la libertad de capitales como condición para una buena calificación y censurar cualquier control de capitales.

Para entonces, se sabía que la crisis asiática ocurrió, porque aprovechando estas facilidades, a estos países ingresaron 90 mil millones de dólares en 1996 y salieron 104 mil millones en 1997.

Paradójicamente, China y Chile, no fueron contagiados por sus vecinos, pues mantenían control de capitales especulativos.
La conclusión de Krugman es trágica: "es que a nadie le gusta un aguafiestas".

beethovenhv@yahoo.com

Beethoven Herrera

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