Mientras Chile y Perú han firmado acuerdos de libre comercio con Asia, Mercosur no ha logrado superar las diferencias, y ello le impide avanzar en convenios extrarregionales. Mientras Colombia y Perú progresan en sus negociaciones con Europa, pese a los reparos de Bolivia y Ecuador; en Mercosur no es posible que un miembro negocie acuerdos unilaterales.
Mercosur ha pospuesto tres veces la eliminación del doble arancel que actualmente pagan las mercancías que ingresan a la región y esto obstaculiza el avance de las negociaciones con Europa. Argentina pretende mantener el cobro de impuestos a las exportaciones, pero Uruguay se opone firmemente y bloqueó el nombramiento del ex presidente Kirchner como presidente de Mercosur, tras los enfrentamientos que bajo su Gobierno tuvieron los dos países por la instalación de una papelera.
Uruguay y Paraguay se han quejado de su desventaja relativa frente a Brasil y Argentina, ello pone en riesgo la unidad del grupo, y este riesgo puede agravarse ahora que Cristopher McMullen del Departamento de Estado de Estados Unidos, ha afirmado que su país sigue dispuesto a firmar un TLC con Uruguay.
El funcionario estadounidense señaló que en las negociaciones con Uruguay se han logrado muchos avances en los últimos meses en un diálogo muy técnico, y aseguró que hay voluntad en ambos lados para profundizar el comercio, aunque ambas partes deberán hacer concesiones. Cabe recordar que para enfrentar la severa crisis bancaria del 2002, el Gobierno Bush brindó ayuda de emergencia a Uruguay y se llegó a un acuerdo de inversiones.
Mercosur ha logrado acuerdos de preferencias arancelarias con India y con la Unión Aduanera de África Austral (conformada por Botswana, Lesotho, Namibia, Suráfrica y Swazilandia), y ha ampliado el acuerdo comercial con Chile, con la inclusión de los servicios, tal como se hará con Colombia. Además ha creado el Fondo de Garantía para Pequeñas y Medianas Empresas, que estimulará a ese sector, especialmente en Paraguay y Uruguay, y reforzará las economías menores. El presidente Lula ha anunciado que en el 2009 Brasil duplicará su contribución al Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur, creado en el 2005 para mitigar las asimetrías dentro del bloque.
Entre tanto, Corea del Sur anunció la continuación de las negociaciones del TLC con Japón. Tras seis rondas entre 2003 y 2004 no han podido llegar a un acuerdo, pues Japón se niega a liberalizar su mercado agrícola y Corea del Sur se opone a abrir su mercado de automóviles. Adicionalmente, en diciembre comenzaron las negociaciones del TLC entre Corea y Turquía, y ambas partes expresaron la confianza en que además del incremento de la inversión coreana en Turquía, podrán desarrollar proyectos de cooperación en construcción, transporte y defensa. En cambio, a pesar de las expresiones de Charles Rangel en el sentido de que con Obama se continuará el trámite de aprobación del TLC con Corea, persisten las demandas para que se renegocie el capítulo automotriz, que es considerado muy favorable a la parte coreana en un momento de crisis de la industria automotriz en Estados Unidos.
Si no logra superar sus diferencias internas, Mercosur corre el riesgo de rezagarse en la vinculación con economías tan dinámicas como las asiáticas.
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