Una vez elegido Obama advirtió "tenemos un gran problema, y va a empeorar"; y agregó que se requiere un plan de infraestructura centrado en la construcción, carreteras, energías renovables y en el sector tecnológico.
Ello es urgente, pues los gastos en construcción bajaron en noviembre a una tasa anual del 0,6 por ciento, después de que en octubre se registrara una reducción del 0,4 por ciento.
El plan propuesto asignará mayores transferencias a pobres y desempleados, teniendo en cuenta que el índice de desempleo llegó a 6,1 por ciento -podría llegar al 10 por ciento-, pues en el 2008 se han perdido 2,7 millones de empleos por la crisis.
Obama establecerá regulaciones financieras que aumenten la responsabilidad de bancos, agencias calificadoras y agentes hipotecarios.
El plan prevé inyectar aproximadamente 775.000 millones en dos años y contiene fondos para informatizar el sistema de salud y mejorar el uso de la energía; y según ha advertido Obama "gozará de transparencia sin precedentes".
El presidente electo, quien recurrió a tecnologías de información para ganar adherentes y recaudar fondos durante la campaña planea abrir una página de Internet en la que se divulgue información sobre los proyectos que recibirán el dinero.
Incluirá reducciones de impuestos por 300.000 millones (1.000 por familia), y aunque Obama defiende esta política como la concreción de su oferta de campaña, diversos analistas lo consideran un gesto orientado a ganar el voto republicano.
Al respecto Sachs ha expresado que no comparte la reducción de impuestos cuando se requieren recursos para pagar la gran cantidad de activos tóxicos.
El 40 por ciento de las reducciones de impuestos adoptadas por Bush beneficiaron a las personas que ganan más de 300.000 dólares por año, lo cual premió a los ricos y redujo los fondos disponibles para las políticas públicas y la ayuda a los más necesitados.
Al respecto Krugman ha sostenido que "es necesario suprimir los bajos impuestos establecidos por Bush, porque sabemos que son inútiles. Tuvimos una economía muy próspera bajo el Gobierno de Clinton con una tasa de impuestos sobre las rentas superiores al 39,6 por ciento, y una economía menos próspera con Bush a pesar de una tasa del 35 por ciento".
Finalmente el Nobel de Economía considera que es necesario poner en marcha un sistema de seguro sanitario universal, un mejor sistema educativo y acrecentar el poder de negociación de los asalariados, facilitando la formación de sindicatos.
beethovenhv@gmail.com
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