La realización el pasado diciembre en Lima de la XVI Cumbre de Apec atrajo la atención hacia esa instancia que reúne a 21 países de una región que acoge al 41 por ciento de la población, genera el 55 por ciento del producto, capta el 47 por ciento de las importaciones mundiales y el 40 por ciento del comercio de servicios. Frente a la recesión que azota a E.U. y Europa, Asia se ha visto menos golpeada y posee el 60 por ciento de las reservas mundiales y el 53 por ciento de los títulos del tesoro estadounidense, todo lo cual la convierte en moderador y eventual puerta de salida a la crisis mundial.
La Cumbre adoptó planes de facilitación del comercio y de la inversión, y diseñó un marco de referencia para que los acuerdos preferenciales que firmen sus miembros tengan coherencia, pues todos ellos han optado por la negociación de acuerdos bilaterales, y en este momento la mitad de su comercio se acoge a preferencias bilaterales.
Después del tratado firmado por Chile, Perú aceleró su TLC con China y en seis rondas cerró las negociaciones, pero algunos consideran que hubo prisa por tener el acuerdo listo para la Cumbre. El comercio de Perú con China ha crecido de US$425 en el 2001 a US$3.036 en el 2007, y se espera que llegue a US$20.000 millones en 2020. El Gobierno peruano destaca que logró excluir 10 por ciento de partidas sensibles y obtuvo mayor acceso para sus bienes, pero hay quienes temen que se produzca una invasión de textiles y metalmecánica chinos, apoyados en los subsidios e incentivos gubernamentales. Perú exporta cobre, plomo, zinc, hierro, harina de pescado y petróleo; e importa productos chinos de alta tecnología.
Aunque Costa Rica, Colombia, Ecuador y Panamá han pedido su ingreso a Apec, solo en el 2010 vence la moratoria para nuevos miembros. Por ahora, Costa Rica ha anunciado el inicio de las negociaciones de TLC con China y Singapur y por su parte Perú, E.U. y Australia se han unido al Grupo P-4 que integran Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur.
Ante la caída de nuestras exportaciones a E.U. y Europa, Asia puede ser un amortiguador si nuestros países se preparan adecuadamente para competir frente a sus bajos costos.
Adicionalmente, solo los asiáticos parecen tener recursos para suplir la caída de inversiones extranjeras, máxime si se requieren recursos para infraestructura y los gobiernos carecen de recursos suficientes.
beethovenhv@gmail.com
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