Alguien dijo que 'los candidatos hacen campaña en verso pero gobiernan en prosa', para significar la brecha entre las propuestas idealistas de los candidatos y el pragmatismo que acompaña a las decisiones una vez que se ha asumido el mando. Por eso, comienza a producir sorpresa entre quienes apoyaron el cambio de Obama, el reencauche de antiguos funcionarios, pues enfrentado a la crisis económica ha preferido acudir a la
experiencia.
Al designar a Joe Biden como vicepresidente buscó beneficiarse de su experiencia en asuntos internacionales, en los que se acusaba de inexperto al candidato y mantener como secretario de Defensa a Robert Gates, a quien se atribuye la reducción de la violencia en Irak, deja en manos del pasado Gobierno la solución de un conflicto criticado por Obama y cumple la promesa de mantener a un funcionario de Bush.
En cambio la designación del afroamericano Eric Holder como fiscal general ha generado críticas, pues asesoró a Clinton en el indulto concedido a varios delincuentes, entre otros al financista fugitivo Marc Rich. Además, fue abogado de Chiquita frente a los cargos por haber financiado grupos irregulares en Colombia y logró un arreglo para que la firma pagara US$25 millones a cambio de que ningún funcionario fuese a juicio.
Timothy Geithner, presidente de la Reserva de Nueva York, quien participó en el diseño del plan de salvamento de los bancos será Secretario del Tesoro. Por su parte, Robert Rubin, asesor de Obama, apoyó la abrogación de la Glass Steagall Act o Banking Act de 1933, que impedía la fusión de las funciones de banca de inversión y captación de ahorros. Resulta claro que la eliminación de dicho instrumento abrió la puerta a los abusos que condujeron a la crisis. La dirección del Consejo Económico Nacional estará en cabeza de Lawence Summers, economista jefe del Banco Mundial en los 90 quien enfrentó la crisis mexicana con medidas procíclicas que ahondaron y expandieron la crisis. Siendo Secretario del Tesoro en 1999 presionó a James Wolfensohn a retirar a Joseph Stigltz del Banco Mundial, por sus críticas a la excesiva desregulación; y en el 2006 debió renunciar a la rectoría de Harvard, pues sostuvo que la razón por las que hay escasas mujeres en los puestos elevados en el ámbito científico, es que las mujeres están menos dotadas que los hombres para las ciencias.
En diciembre de 1991, siendo economista jefe del Banco Mundial, Summers escribió en una nota interna: "es necesario alentar el desplazamiento de las industrias contaminantes hacia los países menos avanzados. Debe existir cierto grado de contaminación en los países en los que los salarios son más bajos. Pienso que la lógica económica que dice que los residuos tóxicos deben volcarse allí donde los salarios son los más bajos es imparable".
beethovenhv@yahoo.com
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