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Andrés Espinosa Fenwarth

¿Euro, moneda de reserva?

Publicado el 26-03-08

"El continuo fortalecimiento de la UE, del euro y de Londres como centro financiero de clase mundial respalda la tesis de que el euro podría ciertamente convertirse en moneda de reserva mundial".

La crisis hipotecaria y crediticia en Estados Unidos tiene a la economía global al borde de un ataque de nervios. La pérdida de confianza en el sistema financiero norteamericano, sumado a la iliquidez derivada de la contracción crediticia, generada por la crisis hipotecaria, larvada por años, pero convertida en realidad desde hace siete meses, tiene en jaque a la economía global, y de rebote, al dólar estadounidense como moneda de reserva. Un reciente estudio de los profesores Jeffrey Frankel, de la Universidad de Harvard y Menzie Chinn, de la Universidad de Wisconsin confirma, en efecto, que el euro podría reemplazar al dólar estadounidense como moneda de reserva en el 2015.

El status mundial de moneda de reserva no se consigue de la noche a la mañana. Para ello se requiere además de tiempo, una economía de tamaño global con una elevada participación en el flujo de bienes y servicios; una incontrovertible profundidad del mercado financiero y amplia confianza en el sistema que lo nutre. Los profesores Frankel y Minchen sostienen que actualmente se dan al menos dos razones que sustentan el posible declive del dólar como moneda de reserva. El primero, tiene que ver con los déficit gemelos (de cuenta corriente y fiscal) registrados desde el 2001, y la continua pérdida de valor del dólar respecto de otras monedas, que juegan en el mercado internacional como el euro, el yen y la libra esterlina.

El segundo elemento es de carácter geopolítico, pues Frankel y Minchen comparan la gradual pérdida de influencia global de Estados Unidos con la registrada en el siglo XIX por el imperio británico, lo cual confirma que la disminución de la hegemonía planetaria se toma su tiempo. No obstante, que la economía de Estados Unidos sobrepasaba a la británica en 1872, el dólar solo tomaría el lugar de la libra esterlina como moneda de reserva al final de la Segunda Guerra Mundial. La clave de esta lenta evolución estaría directamente ligada al desarrollo de un sofisticado sistema financiero internacional, que le permitió al dólar de Estados Unidos convertirse en la moneda de reserva en más de las dos terceras partes de los portafolios de los bancos centrales de todo el planeta.

La actual crisis crediticia en Estados Unidos, que dio lugar a una corrida muy al estilo de la Gran Depresión de los años 30 contra el Bear Stearns (quinto en la liga de bancos de inversión y custodio de valores de Wall Street), y el amago de crisis en instituciones poderosas como Goldman Sachs y Lehman Brothers, son elementos preocupantes que pueden abonar el camino para que el euro tome un lugar de privilegio en los mercados mundiales. Este largo proceso se convalida por el continuo fortalecimiento de la Unión Europea, del euro y de Londres como centro financiero de clase mundial, todo lo cual respalda la tesis de Frankel y Minchen, que el euro podría ciertamente convertirse en moneda de reserva mundial. 

Andrés Espinosa Fenwarth

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