Promesas rotas del G-20
23-09-09 -
El G-20 debería evitar en Pittsburgh que el proteccionismo rampante frene la incipiente recuperación económica global.
La cumbre de Jefes de Estado del G-20, reunida en noviembre del 2008 en el enclave turístico de Bretton Woods, ubicado en New Hampshire a los pies de la cordillera, cuyos afilados picos recuerdan los nombres de varios presidentes estadounidenses, reiteró la importancia de "rechazar el proteccionismo" y se comprometió a que en los siguientes doce meses no se erigirían "nuevas barreras a la inversión o al comercio de bienes y servicios".
De igual forma, los presidentes de los países que componen el G-20 (Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Rusia, Suráfrica, Turquía y la Unión Europea), se obligaron a hacer la tarea correspondiente para "alcanzar un acuerdo ese año en las modalidades de negociación que permitan la conclusión exitosa de la Ronda de Doha de la OMC".
Diez meses después y tan solo a unas pocas horas del siguiente cónclave del G-20, que se realiza esta semana en Pittsburgh, lo único cierto es que las promesas de la Cumbre de Bretton Woods fueron palabras al viento. De acuerdo con Global Trade Alert, investigación auspiciada por The Centre for Economic Policy Reasearch de Londres, los miembros del G-20 han tomado 121 medidas discriminatorias de corte proteccionista desde el encuentro de Bretton Woods. Peor aún, vienen en camino otras 134 acciones discriminatorias, 70 de las cuales son contra China.
La conclusión principal de este observatorio inglés de 700 investigadores es poderosa y deprimente: el G-20 rompió sus promesas relacionadas con el rechazo del proteccionismo comercial, ocurrencia que se repite cada tres días desde noviembre del 2008. Según Global Trade Alert, pese a las promesas hechas en Bretton Woods, el 75 por ciento de todos los productos provenientes de todos los sectores económicos y originarios de 206 países, han sido golpeados por al menos una medida excluyente implementada por el G-20. No cabe duda, entonces, que la lucha contra el proteccionismo concebida por el G-20 en Bretton Woods es letra muerta.
La segunda promesa rota por el G-20 tiene que ver con el compromiso de mover las negociaciones multilaterales en Ginebra, que marchan a trochas y mochas en la OMC desde finales del 2001. En este frente, es evidente la desconexión entre los políticos y los negociadores, pues una cosa dice el comunicado de los altos dignatarios del G-20 y otra muy distinta se advierte en la OMC, dado el estancamiento y apatía que impera en Ginebra desde noviembre del 2008. Ahora se sienten, aparentemente, nuevos aires, ya que un grupo de 35 países miembros de la OMC se comprometieron este mes a reanudar, por quinta vez, las negociaciones de la Ronda Doha con el objetivo de finalizarlas en el 2010.
El G-20 debería evitar en Pittsburgh que el proteccionismo rampante frene la incipiente recuperación económica global, para lo cual le correspondería no sólo archivar sus proyectos proteccionistas, sino instruir a los jefes negociadores en Ginebra para que suelten todas las amarras y los condicionantes cruzados de negociación en la Ronda Doha para que llegue, por fin, a buen puerto.
aespinosa@minagricultura.gov.co ANDRÉS ESPINOSA FENWARTH
Asesor del Ministro de Agricultura
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