'In China We Trust'
03-07-09 -
Todo indica que esta vez tampoco fue. China cumplirá 60 años como República Popular con un rostro rozagante y muy buena salud.
La obviedad de que la crisis financiera internacional afecta a cada país en forma diferente se vuelve más evidente en el caso de China. Los catastrofistas antichinos que pululan en el mundo prediciendo el colapso chino, tuvieron que volver a guardar silencio en las últimas semanas por algunos hechos aislados que confirman la estabilidad económica de China en medio de un mundo en crisis.
En abril de este año, el ala oeste del Hotel Beijing albergaba la algarabía de urbanizadores norteamericanos que promovían en China proyectos de viviendas de lujo en California, Nueva York y Chicago.
El objetivo era atraer a la boyante población de empresarios, deportistas y estrellas de la farándula que ya satisfechas sus expectativas de tener viviendas de lujo en China, tienen aún ahorros disponibles para gastar en proyectos inmobiliarios del exterior. El abatido sector inmobiliario norteamericano no sólo abrió sus puertas a los chinos, sino que literalmente se dedicó a seducirlos, con una invitación totalmente pagada a visitar los proyectos de California sedientos de clientes. El cortejo continuaba en Beijing con resultados poco halagadores, porque los chinos consideraban la inversión poco atractiva una vez se enteraban de los costos tributarios que estaban asociados a tener una casa o un apartamento en Estados Unidos.
Por otro lado, la admisión de General Motors al esquema de protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos hizo que los orgullosos mercados de carros americanos, europeos y japoneses, despectivos de los carros chinos, oyeran hablar por primera vez de un ilustre desconocido: Sichuan Tengzhong Heavy Machinery Co. Ltd.
Esta compañía china cerró un acuerdo para comprar la marca Hummer a General Motors. Occidente sacudía la cabeza. Ya no sólo los portátiles IBM se llaman Lenovo y son propiedad china, sino que también ese controvertido símbolo de estatus y lobería que es el Hummer va a tener el sello Made In China. Pero el acuerdo no estuvo exento de controversia. Sichuan Tengzhong también se puso en el centro del debate en China, porque el Hummer devora litro y litros de gasolina sin ninguna consideración, lo que va en contra del propósito chino de ser un productor y un consumidor cada vez más 'verde'. Y se cuestionó la razonabilidad económica, pues en los últimos 10 meses las ventas de los Hummer cayeron 65 por ciento. El mundo no está para Hummers.
Un editorial del China Daily, se puso del lado de quienes no estaban muy seguros de que la fábrica china hubiera tomado una decisión acertada.
En medio de la controversia salieron cifras que indicaban qué tanto las mayores marcas de carros se juegan su suerte con China. General Motors, Chrysler, Honda, Audi y Volskwagen deben entre el 10 y el 25 por ciento de sus ventas anuales a la creciente clase media china.
Finalmente, el Banco Mundial anunció el 18 de junio que se había equivocado en su predicción sobre el desempeño de la economía china, cuando dijo que este año el país crecería al 6,5 por ciento y divulgó la cifra ajustada: 7,2 por ciento. Para estar en crisis, causa envidia.
Todo indica que esta vez tampoco fue. China cumplirá 60 años como República Popular con un rostro rozagante y muy buena salud. Los catastrofistas de oficio tendrán que tomar aire y mirar qué ensayan como próxima teoría de por qué China no es viable como país ni sostenible como modelo.
Nadie en el mundo con dos dedos de frente y negocios de verdad quiere a semejante actor enfermo. La opinión hay que buscarla en gente seria, como los urbanizadores y los productores de vehículos.
gpuyana@pscasociados.com Guillermo Puyana Ramos / Sinólogo
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