Obama en Trinidad

15-04-09 -
La V Cumbre de las Américas que se realiza desde el 17 de abril en Puerto España, genera poderoso interés político y social en toda Latinoamérica. La V Cumbre de las Américas que se realiza desde el 17 de abril en Puerto España, genera poderoso interés político y social en toda Latinoamérica por la asistencia del presidente estadounidense Barack Obama, quien a diferencia de su antecesor, es ampliamente admirado en toda la región, y ahora más por la flexibilización del bloqueo a Cuba.

De las cumbres anteriores (Miami en 1994, Chile en 1998, Canadá en 1991, México en el 2004 y Argentina en el 2005), sobresalen dos proyectos: el Alca (Área de Libre Comercio de las Américas) y la Carta Democrática Interamericana. El Alca, pese al esfuerzo desplegado por Estados Unidos desde 1994, se hundió irremediablemente; la Carta Democrática se suscribió en septiembre del 2001, la cual sirve de telón de fondo para la próxima cumbre.

Con escasas realizaciones previas, los mandatarios de las Américas llegan a Puerto España en procura de un nuevo entendimiento en su relacionamiento interregional, especialmente entre Estados Unidos y los países de América Latina y el Caribe.

Este sereno amanecer pretende sepultar el antiamericanismo observado en la IV Cumbre realizada en Mar del Plata en noviembre del 2005 (en la cual 30.000 agitadores quemaron la efigie del entonces presidente George W. Bush), y sentar las bases de una nueva agenda para el fomento de la prosperidad regional.

Brookings Institution, prestigioso centro de investigación con sede en Washington, publicó recientemente un interesante libro titulado The Obama Administration and The Americas: Agenda For Change, que justamente centra su análisis en la definición de los parámetros de esta nueva agenda para el cambio, publicación que se presenta como un magnífico prólogo académico para la V Cumbre de las Américas. Abraham Lowenthal, profesor de la Universidad del Sur de California, determina el tono de este libro en el capítulo de su autoría -Renewing Cooperation in the Americas-, al afirmar que si bien las relaciones con Latinoamérica no son una prioridad ni generan asuntos urgentes para la nueva Administración o el Congreso norteamericano, existen cuatro cuestiones de peso para Estados Unidos que promueven el mantenimiento de estrechos lazos con nuestra región: los asuntos transnacionales como seguridad energética, medio ambiente, narcóticos, crimen y salud pública; la interdependencia demográfica derivada de la inmigración; la dependencia energética de Estados Unidos; y los valores democráticos comunes incluidos en la Carta Democrática de la OEA.

Lowenthal considera que el reto inmediato de la administración Obama es convencer a los líderes de Latinoamérica de que "los Estados Unidos están preparados para trabajar de cerca con sus vecinos para restaurar el dinamismo económico, crear empleos, y evitar la depresión". Lowenthal recomienda que en lugar de vagas promesas, la administración Obama debería centrarse en mejorar la calidad de la limitada atención que le pueden prestar a la región; y concentrarse en los tópicos más críticos en un marco de cooperación multilateral, que incluya el fortalecimiento de la OEA y del BID; el trámite de reformas a las leyes de inmigración estadounidenses; el apoyo a los trabajadores desplazados por el comercio exterior y la tecnología; la promoción de los biocombustibles; y la suspensión del flujo de armas y de dinero que nutren el narcotráfico.

aespinosa@minagricultura.gov.co
ANDRÉS ESPINOSA FENWARTH Asesor del Ministro de Agricultura

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