Entre lo urgente y lo importante
15-12-08 -
La crisis económica internacional ya empieza a tener sus efectos en Colombia no solo en el campo cambiario y financiero, sino en la economía real.
El Presidente ha expresado su preocupación por el deterioro de la situación fiscal, el hueco ya se ha presentado en el recaudo del IVA, el cual se extenderá en el 2009 y se ampliará con la disminución de los ingresos del impuesto a la renta en el 2010. A ello se agrega la reducción de la inversión extranjera y de las exportaciones. De todas maneras, se estima, no se presentará en el país una recesión, sino que el crecimiento económico se verá
reducido a la mitad en el próximo año.
La situación de economía local dependerá, en parte, de las medidas que tome el Gobierno para contrarrestar la caída de los precios de los productos agrícolas, minerales y las manufacturas, la cual repercutirá en el empleo. Al respecto el Presidente ha dicho que el país llega con algunas fortalezas para resolver la crisis, pero que no tiene amplios espacios para adelantar una política anticíclica y que la labor que emprenderá el Gobierno en esta materia se concentrará en obras públicas y en materia social. Con relación a las primeras, se anuncia la voluntad de acelerar las obras pendientes, pero no se presenta una solución de fondo para resolver sus problemas financieros, definir el papel de los inversionistas institucionales, agilizar en la concepción y funcionamiento de las concesiones y avanzar en el transporte multimodal. Y con las segundas, se anuncia el propósito de llegar a 3 millones de Familias en Acción con el fin de cubrir el estrato 1 de la población, buscando con ello garantizar a las familias su educación, el empleo y el mejoramiento de la capacidad de compra.
¿Son estas medidas suficientes? El plan Obama para hacerle frente a la situación es mucho más ambicioso que el colombiano. Además de fomentar la inversión pública busca aumentar el acceso a Internet, el uso de las TIC y mejorar la competividad. Es decir, una economía basada en la información. Y es que como lo ha sostenido el Presidente del BID "En la situación actual no podemos optar entre lo urgente y lo importante, porque son sinónimos. Las urgencias de corto plazo son, a la vez, oportunidades para profundizar las tareas que la región debe acometer más allá de la etapa en que nos encontramos: la mejora de la competitividad de nuestras economías". Y en este tema de la mejora de la competitividad con base en una nueva estructura productiva, el país tiene que hacer mucho más y no limitarse a medidas para resolver la coyuntura.
Las propuestas que ha hecho el Ministro de Comercio, Industria y Turismo para avanzar en el proceso de transformación productiva -que se resumen en dos estrategias: 'más y mejor de lo bueno', para la producción existente y 'lo nuevo y lo emergente', para la producción nueva -no solamente tienen que concretarse, sino ampliarse al sector agrícola, energético y minero, para el cual ya existe el ejemplo de los biocombustibles. Estas iniciativas deben contar con el respaldo del sector privado y de inversionistas comprometidos en los nuevos proyectos. De todas maneras se requiere que el Gobierno juegue el papel de promotor de las mismas y que cuente con recursos financieros extraordinarios, como, por ejemplo, la creación de un fondo que se alimente de los recursos de las regalías.
emece1960@yahoo.com MANUEL JOSÉ CÁRDENAS
Consultor internacional
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