La lotería de la vida

27-08-2008 -

Las compañías de seguros se han unido en una estrategia para fomentar la cultura del seguro en Colombia y contribuir así a dar protección a los ciudadanos ante sucesos inesperados. Las estadísticas revelan que la penetración de los seguros, medida en términos de las primas recibidas por las compañías aseguradoras con relación al Producto Interno Bruto, es baja, pues solo asciende al 2,4 por ciento.

Este índice de penetración es inferior al de otros países de la región, como Brasil y Chile, donde se supera el 3 por ciento. En los más avanzados, como Estados Unidos y los europeos es mucho más elevada y alcanza más del 8 por ciento del PIB. La baja penetración de los seguros en Colombia también se refleja en el índice de densidad, que representa el gasto anual por habitante en la compra de seguros. Un colombiano solo invierte 89 dólares, frente a más de 200 en Brasil y 3.000 en los E.U. La cobertura reducida de aseguramiento se atribuye a determinantes de la demanda, como el ingreso, el precio, y la cultura.

En nuestro país existe una alta conciencia de los riesgos y se reconoce que los seguros son necesarios. Las personas no son plenamente conscientes de las implicaciones económicas y morales que la materialización de estos riesgos genera. Los ciudadanos atribuyen, muchas veces, los sucesos imprevistos a la situación del país, al azar y a la poca previsión frente al futuro. Según encuestas realizadas, la mayoría de los colombianos no hemos sido educados para pensar y prever el mañana. Entre los riesgos, tememos a las enfermedades y a un terremoto. También a desastres como los incendios e inundaciones. Entre los riesgos personales, a la invalidez, los accidentes y a la muerte de uno de los jefes de hogar por la incertidumbre sobre el bienestar de sus hijos.

Muchas veces, ante un siniestro, los colombianos más pobres se ven obligados a disminuir su consumo básico, incluyendo el vestuario y aun los alimentos. Otros con mayor capacidad económica no adquieren seguros, ni optan por endeudarse en momentos de un accidente. Aunque opinan que los seguros son una necesidad básica, consideran que no adquieren seguros porque no poseen suficiente información o porque los estiman costosos. El seguro que sueñan debe ser barato y cubrir a toda la familia ante diversos riesgos. A su juicio, es indispensable que las indemnizaciones sean fáciles y rápidas de reclamar.

Por estas razones se ha considerado oportuno estimular la cultura del seguro. La estrategia de las aseguradoras busca concientizar al ciudadano sobre la conveniencia de asumir con responsabilidad los riesgos a los que se ve expuesto y a considerar los seguros como la mejor opción para resarcir el impacto económico de emergencias. Urge a los colombianos consultar a los asesores o directamente a las compañías para informarse sobre los seguros. Esta estrategia se adelantará por medio de comerciales en la televisión y en la radio colombiana, a través de los cuales se ilustra que todos estamos, de manera permanente, expuestos a riesgos de enfermedades, robos, accidentes, desastres naturales y hasta la muerte accidental, y que estos riesgos se pueden enfrentar mediante el aseguramiento. La 'lotería de la vida', según los comerciales, es aquella que jugamos todos los días y que nadie se quiere ganar, y es el ciudadano quien decide de manera responsable cómo la quiere jugar, con seguro o sin seguro.

rjunguito@fasecolda.com

Roberto Junguito Presidente de Fasecolda

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