¿Propuesta confiable?

19-08-08 -
Para que no nos contagiemos del 'mal holandés' debe monetizar algunos de los recursos que recibe por el alto precio del crudo. "Propondremos al Congreso -dijo el Presidente Uribe en su discurso de inauguración de la legislatura el pasado 20 de julio- normas legales para ahorrar en moneda extranjera los recursos que lleguen a obtenerse por producciones incrementales de hidrocarburos, que surjan de la nueva dinámica exploratoria".

Muchos estamos a la espera de este anunciado proyecto de ley, para ver qué tan de fondo resulta o qué tanta cosmética contendrá.
Para constatar si es el Gobierno central el que se dispone a ahorrar. O si se pretende que quienes ahorren, como ya sucedió en el pasado, sean las entidades territoriales que reciben regalías.

Después del sorprendente y nunca bien explicado paso que se dio durante el pasado plan de desarrollo, cuando se desmontó por la puerta de atrás el Faep (Fondo de Estabilización Petrolera), y la platica que había allí ahorrada se llevó a financiar gasto corriente en el presupuesto nacional, es necesario mirar con lupa esta nueva propuesta.

Es evidente que el Gobierno necesita con apremio ahorrar en moneda extranjera parte de los ingresos que está recibiendo por los altos precios de los hidrocarburos. Para que no nos contagiemos del 'mal holandés' y para contribuir a la lucha contra la revaluación.

Carlos Salinas de Gortari en un interesante libro que acaba de publicar (La década perdida, 1995-2006, Neoliberalismo y Populismo en México), asocia la debilidad en que ha caído Pemex a que no hubiera ahorrado a tiempo parte de sus ingresos en moneda extranjera. "El aumento de precios -dice el ex mandatario mexicano- permitió un flujo extraordinario de divisas, pero esos recursos no se canalizaron a un fondo especial para nuevas exploraciones de Pemex, la promoción de fuentes alternativas de energía o la creación de reservas financieras de contingencia en prevención de bajas en el precio internacional del crudo. Otros países con importantes ingresos derivados de los aumentos del precio internacional de sus productos, como Noruega y Chile, formaron esos fondos preventivos. En México, los neoliberales no constituyeron un fondo similar, sino que emplearon esos recursos extraordinarios para gasto corriente, sin un propósito productivo eficiente".

El Gobierno acaba de rechazar la propuesta de la Comisión del Gasto Público, para que se considerará la venta entre el público de un 10% adicional del capital de Ecopetrol. Y para que esos recursos se dejaran por fuera -como ahorro- contribuyendo así a moderar el déficit fiscal. La ley autoriza al Gobierno a vender hasta el 20% del capital de Ecopetrol (ya se vendió un 10%).

Es una lástima que se haya rechazado esta propuesta. Hubiera sido un mensaje contundente al mercado de que hay el propósito de contribuir (con una política fiscal austera) a la lucha contra la revaluación. Si el Gobierno vendiera un 10% adicional de sus acciones en Ecopetrol y esa plata se dejara como ahorro en el exterior, las cuentas fiscales del Gobierno Central pasarían inmediatamente del déficit en que hoy se encuentra al superávit.

Hubiera sido un mensaje formidable a los mercados. Pero lastimosamente ya se decidió que no se haría. Ojalá el nuevo anuncio de que se crearán mecanismos legales para ahorrar en el exterior los excedentes petroleros no se convierta en papel mojado. Sería una nueva frustración.
Juan Camilo Restrepo Ex ministro de Hacienda

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