El verdadero enemigo

17-04-08 -

El colapso del comunismo soviético fue la derrota de un modelo político, mas no la desaparición de una ideología en cabeza de los beneficiarios directos del régimen. Estos desempleados temporales se reorientaron hacia donde la semilla había sido sembrada y donde, como en Latinoamérica, la incapacidad del sistema capitalista ha mantenido un medio propicio para intensificar su proyecto ideológico.

También, las fuentes tradicionales de la financiación de la revolución desaparecieron. Era necesario, entonces, reorganizar la estructura ideológica para camuflar las razones del fracaso en Europa y Asia dándole una apariencia más local, así como buscar nuevas fuentes de recursos.

Es cuando aparece el llamado 'Foro de Sao Paulo' a instancias de Cuba y la izquierda brasilera, donde los revolucionarios del continente se citan para determinar el curso de acción a seguir, reuniendo en julio de 1990 en Sao Paulo, a 68 organizaciones políticas de 22 países del área.

Su ampliación y fortalecimiento han sido vertiginosos. Han realizado 13 conferencias y han llegado a 142 organizaciones invitadas y 44 observadores de cuatro continentes. Se incluyen las Farc y el Eln como miembros.

A pesar de su reiterada manifestación de que son un foro de análisis sin estructura orgánica, que no compromete a sus miembros, etc., etc., lo cierto es que tiene una unidad de propósitos, coordinación y estructuración de acciones, y en el momento tiene representación en varios países a través de los primeros mandatarios, como Brasil, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, Uruguay, entre otros, y de gobiernos apoyados directamente por partidos que son miembros, como es el caso de Chile y Argentina. Otros países, como Paraguay, están en la lista de espera por la vía electoral o por la desestabilización que ya está montada como el caso de Perú, El Salvador o aun México.

Muchos no saben de su existencia y otros no le han prestado la debida atención. Se trata de una verdadera 'internacional', con unidad y poder real, independientemente de los matices e intensidades de sus miembros. Financiada por gobiernos, como en el caso de Venezuela o por el terrorismo y el narcotráfico, como en el caso de las Farc.

Tuvimos la oportunidad de verla en acción en Santo Domingo con su agenda coordinada en contra de Colombia. La estamos viendo en las actitudes agresivas de nuestros tres vecinos que se turnan, sistemáticamente, para atacarnos. Lo mismo que está sucediendo en la Corte Interamericana o lo que podría venir en la Corte Penal Internacional o en el Encuentro Internacional por la Paz o en las posiciones del señor Insulza en la OEA.

El libreto es ya conocido. Demoler la democracia desde adentro, empezando por el control constitucional de los Estados. Destruir la identidad Iberoamericana, retorciéndole el cuello a la historia. Penetrar instancias internacionales como la OEA o el Consejo de Seguridad de la ONU o el sistema de integración de América Latina.

Colombia y el Gobierno del presidente Uribe son el epicentro de su acción. Ante la necesidad de un objetivo lo tratan de convertir en el estereotipo que hay que derrotar. Y cada vez más nuestra batalla frente al enemigo interno se convierte en un enfrentamiento con esta organización, más allá de Chávez, Correa u Ortega. Fuera de la verdad y la legitimidad, tenemos los computadores de la guerrilla y la declaración de Estados que apoyan al terrorismo. Hay que usar estos mecanismos.

Alberto Schlesinger Vélez - Consultor privado

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