Colorín colorado: este cuento no...

18-03-2008 -
"La lucha contra el terrorismo envuelve a menudo difíciles dilemas éticos para los Estados de derecho".

El impasse diplomático y comercial que se vivió con Venezuela, Ecuador y Nicaragua terminó bien. Hay que comenzar diciendo que tanto nuestro embajador ante la OEA como el presidente Uribe durante la asamblea del grupo de Río reunida en Santo Domingo tuvieron intervenciones excelentes, hábiles y llenas de argumentos. Dichas además en un tono rotundo, lo que en estas ocasiones es tan decisivo como los contenidos mismos.

Salimos mejor librados en los debates públicos que en las declaraciones que en ambas plenarias se expidieron. Y es que el caso de Colombia no era fácil: finalmente, vulneramos a sabiendas la soberanía territorial de un vecino por lo cual tuvimos que solicitar repetidas excusas y hacer propósito de enmienda. Pero a pesar de ello, las cosas terminaron mucho mejor de lo que hubiera podido acontecer, y el honor del país salió intacto.

La habilidad de nuestro embajador y del Presidente ayudó mucho. Y, claro, los reveladores contenidos de los computadores decomisados a 'Raúl Reyes' que comprometen como encubridores de las Farc a altos funcionarios de los gobiernos de Ecuador y de Venezuela, hicieron el resto del milagro, al convertir una derrota casi segura en un triunfo diplomático. O, en todo caso, en una salida muy decorosa.

El asunto con Venezuela deja sin embargo, muchos cabos sueltos. Parte de la convincente argumentación del presidente Uribe frente a sus colegas en República Dominicana, consistió en hacer el recuento de la colaboración exitosa que Colombia ha encontrado de vecinos como Brasil, Perú y Panamá en la lucha antiterrorista y echar de menos que tal colaboración no se ha dado con Venezuela ni con Ecuador. Nuestro país ha revelado que de vieja data tiene evidencias (con precisa indicación geoestacional de campamentos) del abrigo que Venezuela le ha dado -y le sigue prestando- a las Farc en su territorio.

Pues bien: ¿qué va a hacer Colombia con esta papa caliente después del abrazo Chávez - Uribe en Santo Domingo? ¿Nos vamos a quedar callados? ¿Vamos a denunciar este hecho ante instancias internacionales? ¿Nos reservamos la posibilidad de intervenir unilateralmente de la misma manera como defendimos el que se hizo al campamento de 'Reyes' en el Ecuador? Ninguno de estos interrogantes quedó resuelto.

La lucha contra el terrorismo envuelve a menudo difíciles dilemas éticos para los Estados de derecho. Ahora mismo en Estados Unidos el presidente Bush considera que resulta lícito utilizar métodos que pueden catalogarse como 'tortura' para arrancar confesiones a los detenidos. Al paso que la mayoría de los juristas norteamericanos discrepa de tal apreciación.

La macabra muerte de 'Iván Ríos' a manos de alias 'Rojas' y la procedencia de la recompensa, plantean igualmente, interrogantes éticos de hondo calado. La primera reacción es la de aprobar el pago de este tipo de recompensas. Instintivamente, se piensa que es la mejor manera de estimular la delación al interior de los grupos subversivos. Es evidente que las jugosas recompensas vienen jugando un papel crucial en la lucha contra los grupos subversivos.

Pero de allí a concluir que sea irreprochable el pago de la recompensa a alias 'Rojas' hay una distancia ética aún no superada. Pagar -como parece que va a hacerse finalmente- querrá decir, ni más ni menos, no solo que se establece la pena de muerte en Colombia que la Constitución proscribe, sino además, que ella se remunera.

Los abrazos de Santo Domingo se recibieron con gran beneplácito. Triunfó la elocuencia y el pragmatismo. Y pudo decirse 'Colorín Colorado' como en los cuentos infantiles. Pero antes de que 'el cuento se haya acabado', restan por responder difíciles interrogantes que aún no han quedado dilucidados.

Juan Camilo Restrepo Ex ministro de Hacienda

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