Mi hijo Fernando, de 7 años, me sorprendió en marzo pasado al insistir en que debíamos apagar todas las luces y desconectar todos los aparatos eléctricos que no estábamos utilizando. Claro, pensé, debe ser por ‘La hora del planeta’, la actividad que el 28 de ese mes promovió la WWF en todo el mundo para hacer consciente a la gente sobre el impacto del calentamiento global y, en general, sobre la huella, que más parece una pisoteada, que hombres, mujeres y niños estamos dejando en la Tierra.
Fernando de vez en cuando se acuerda del tema y tiene muy presente que el agua no se debe desperdiciar y cada vez que puede da una ‘cuñita’ al respecto. Me pide ser más responsable con el uso de los recursos naturales, “que son escasos”, dice.
“Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”, señaló el informe Brundtland en 1987, cuando por primera vez se habló de manera pública sobre el concepto de sostenibilidad o desarrollo sostenible. Lo hizo un grupo de profesionales de diferentes países coordinado por Gro Harlem Brundtland, por solicitud de la ONU, el nombre del documento era Nuestro Futuro Común (Our Common Future, en inglés).
Hay que agradecerles a esos expertos que hayan puesto sobre el tapete la necesidad de pensar en el daño que estamos ocasionando al planeta, y a los movimientos ecologistas, tipo Greenpeace, WWF o Earth First, que hayan logrado una acogida del tema en las nuevas generaciones, que cada vez piensan más en ello.
Sería conveniente que los empresarios del mundo tomaran consciencia de la sostenibilidad y la hicieran parte de su gestión. Una gran mayoría de ellos son ciudadanos corporativos del mundo. Tienen un pie en diferentes países e incluso continentes y cada vez cuentan con más poder que los mismos gobiernos. Un dato para darse una idea: en el 2000, entre las 100 economías más grandes del mundo, 51 eran empresas y 49, países.
Si analizaran esa situación y el impacto que su actividad ocasiona en la naturaleza, los entornos en los que están, las personas que trabajan con ellos, etc. seguramente muchos funcionarían de diferente manera.
¿Conoce alguna firma que tenga claridad sobre esto?
Colofón: cuando terminé de escribir el blog me entenderé de una propuesta interesante: Blog Action Day. Es una iniciativa que comenzó en el 2007 y en la que se propone a los bloggeros de todo el mundo que escriban en un día específico sobre un problema que nos afecte a todos para despertar la conciencia mundial. Este año el tema es cambio climático y la fecha: 15 de octubre. En el 2007 fue medio ambiente y en el 2008, pobreza. Me uniré a ella.