Desde hace ya varios meses, en el mercado financiero, el ánimo de los operadores y de los inversores va al compás de la volatilidad y la velocidad con la que se mueven los precios, lo que termina generando mayor desconcierto al momento de tomar decisiones y de hacer proyecciones sobre precios futuros de los diferentes activos. Esta situación que puede considerarse de algún modo común para ciertos activos como acciones y commodities, no lo era en tal magnitud para el mercado de divisas. Sin embargo, como mencionamos anteriormente, en los últimos meses este sector también se ha visto afectado por las fuertes variaciones, de hecho tan sólo en el segundo semestre del pasado año 2008 el dólar ha logrado avanzar en un promedio del 30% contra las principales monedas del mundo (euro, libra, australiano) y de igual modo ha ocurrido con las principales moneda de la región que en el mismo período han mostrado devaluaciones superiores al 50%. Ante dicho accionar y en medio de una coyuntura de crisis por las noticias que se iban sucediendo en la economía mundial tras el efecto de la fuerte baja de los mercados, durante el primer trimestre del presente año, no sólo comenzaron a proyectarse niveles de dólar que en algunos casos eran realmente altos sino que incluso se esperaba que dichas proyecciones se logren en un periodo corto de tiempo. Sin embargo, en medio de tal contexto el mercado alcanza niveles de saturación y los precios terminaron revirtiendo la tendencia. Es así como tan sólo cinco meses más tarde, con los mercados en recuperación y con un dólar nuevamente recortando parcialmente el terreno ganado, las proyecciones de caos que se daban ya parecen haber perdido todo crédito entre los participantes ó al menos se ponen en tela de juicio. Entonces, se preguntará el lector cómo convivir o sobrevivir en medio de variaciones tan repentinas y abruptas de las proyecciones por parte de expertos y participantes del mercado, sin cometer el error de dejarse llevar por las emociones. En este sentido, así como en la edición del pasado 12 de febrero favorecíamos en nuestro escenario principal la habilitación de la caída del dólar sufrida los últimos meses, actualizaremos nuestro análisis a la actual coyuntura y proyectaremos nuestro nuevo escenario con vista hacia lo que resta del año, al menos. Perspectiva para el peso colombiano
En efecto, nuestro esquema principal sostiene que la recuperación del dólar que diera inicio en el año 2008, no sólo contra las monedas de la región sino también con las principales monedas del mundo, es de carácter tendencial y por lo tanto resulta favorecido considerar que este avance de la moneda estadounidense aún presenta potencial de fondo, siendo en este esquema el recorte de los últimos meses sólo un movimiento temporal para finalmente luego la tendencia principal de fondo para el dólar retome su curso.
Concretamente en lo que respecta al peso colombiano, creemos que el proceso de apreciación que tuvo la moneda frente al dólar a partir del año 2003 ha concluido en los mínimos del año 2008 y que desde entonces el dólar ha iniciado un ciclo de recuperación frente a la moneda local.
Si nuestra lectura es correcta, el esquema principal de nuestro análisis sostiene que el recorte del dólar de los últimos meses ha sido sólo de carácter temporal y que por lo tanto como siguiente evento deberíamos esperar hacia los próximos meses y el próximo año un importante movimiento de avance de la moneda estadounidense que no sólo estará llevando los precios de regreso hacia los valores del 2003 en torno a los 3000 pesos por dólar sino que incluso esperamos puedan ser alcanzado hacia el próximo año 2010 niveles superiores a esos valores.
En este sentido, creemos que el recorte que ha sufrido el dólar en los últimos meses debe ser considerado por el inversor como una oportunidad de compra y posicionamiento en dólares, a la espera que la tendencia alcista de fondo en la moneda estadunidense haya quedado ahora retomada, en un inicio buscando llevar los precios de regreso hacia los 2500-2600 pesos por dólar y ya luego liberando el camino de alza mayor que esperamos hacia el próximos año 2010 termine conduciendo los precios hacia los 3000 pesos por dólar y por encima de esos niveles incluso.
Es importante remarcar que este esquema pro-dólar que vemos como escenario de fondo, no es sólo frente a la moneda colombiana sino incluso debería ser generalizado en la región. En efecto, el proceso de apreciación de los últimos meses que ha tenido el real brasilero pasando de niveles de 2.6 reales por dólar hacia niveles de 1.90 reales también se considera temporal y creemos que los niveles actuales se presentan como un área de inflexión a partir de donde el dólar retomaría su curso para buscar niveles superiores a los 3 reales para el próximo año 2010.
De igual modo esperamos para el peso mexicano, considerando que la zona de mínimo alcanzada en las últimas semanas de 12.8-12.5 pesos debería actuar como área de inflexión a un nuevo movimiento de devaluación para la moneda mexicana que termine conduciendo los precios por encima de los 15.6-16 pesos hacia el próximo año.
En conclusión, si bien no podemos dar certeza de nuestras expectativas pro-dólar de fondo, sí confiamos en un esquema analítico que previo al desarrollo del actual recorte del dólar frente a las monedas de la región y las principales monedas del mundo se ha venido corroborando con el accionar de los precios, por ello que sugerimos no desviar la atención a dicho análisis presionado por el accionar de los precios de las últimas semanas y el impacto emocional que dicho accionar termina generando en "la atmósfera financiera".
En este sentido, resulta favorecido considerar que la caída del dólar frente al peso colombiano de los últimos meses tendrá un sólido nivel de contención en la zona ya alcanzada de 2000-1980 pesos y que desde esas instancias la moneda estadounidense pudo incluso haber retomado su curso alcista de fondo, por lo que nuestra sugerencia es interpretar y aprovechar los valores actuales de mercado como una oportunidad de posicionamiento en dólares ó bien cobertura de posiciones en moneda local, esperando que el cambio de tendencia se haya concretado. Veamos...
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