Incluso hay quienes comparan su situación con la que han padecido los trabajadores independientes que deben usan la Pila (Planilla Integrada de Liquidación de Aportes).
La implementación del nuevo sistema de gestión aduanera no ha sido fácil y los tiempos de los trámites han aumentado considerablemente.
Esto es particularmente preocupante para los envíos de artículos perecederos, como las flores, ya que las demoras no solo representan costos altos, sino que además ponen en riesgo físico la mercancía.
El mecanismo entró en vigencia en septiembre. Desde entonces venía siendo alternado con el modelo previo, pero desde el primero de enero es obligatorio que todos los documentos de exportación se tramiten por este medio.
Efecto contradictorio
La idea del Muisca es que que todos los trámites se hagan por esa vía y de manera digital, para reducir el papeleo y los tiempos en las operaciones de comercio exterior.
Sin embargo, representantes de agentes de carga y de sociedades de intermediación aduanera (Sias) -que pidieron mantener sus nombres en reserva- señalan que, aunque funciona, el programa está haciendo mucho más engorrosos los trámites.
A la hora de ingresar al portal de Internet de la Dian, donde se hace el proceso, suele haber dificultades. También es frecuente que haya que arrancar de ceros si el sistema falla.
"Esto es particularmente engorroso si se tiene en cuenta que es muy común que a última hora hagan cambios en los pedidos. Pero si además se demora, es prácticamente imposible cumplir", dice un directivo de una compañía.
Un colega suyo de una agencia de carga cuenta que para obtener la nota que deben presentar a la aerolínea para embarcar la mercancía hay que surtir demasiados pasos en el sistema. Estos, asegura, le toman hasta 45 minutos. El trámite que se hacía anteriormente tomaba solo dos minutos, se lamenta.
La multiplicación de los pasos
Según cálculos de una de estas compañías, con el mecanismo anterior hacían cerca de 200 notas de cargue en una tarde. Pero ahora, para hacer la misma cantidad con igual número de funcionarios, se necesitan tres días.
Por eso, las compañías que participan en la cadena de exportación de flores han tenido que contratar más personal y, en muchos casos, recurrir al mensajero para enviar la documentación impresa, lo cual se traduce en más costos.
Los exportadores también se quejan de que el sistema no cuenta con un manual de procedimientos y de que resulta complicado comunicarse con el soporte técnico.
"Si las compañías no tienen a la mano un manual de procedimiento, todo el trámite se convierte en un asunto de prueba y error", comenta el vicepresidente técnico de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Diego Rengifo.
Además, se han presentado fallas en asuntos como las prevalidaciones, la firma digital y el cruce de información, sin contar con que hay funcionalidades muy específicas que aún no están disponibles, pues permanecen en etapa de desarrollo.
Esta no es una buena noticia para el comercio transfronterizo, actividad en la que Colombia ocupa el puesto 96 entre 181 países, según el informe Doing Business del Banco Mundial, que tiene en cuenta los costos, la cantidad de documentos y el tiempo necesarios para las operaciones.
Rengifo, de Analdex, opina que el Muisca es necesario y que todo proceso de aprendizaje tiene sus dificultades.
"Lo que nos preocupa es que hemos mandado muchas observaciones pero no hemos tenido respuesta. No sabemos si han acogido las inquietudes. El problema es que no hay mesas de retroalimentación", anota.
Además de esas comunicaciones, las compañías y representantes gremiales se han reunido con la Dian para exponer sus inquietudes.
Al ser consultada sobre el tema, la entidad se abstuvo de hacer comentarios. No obstante, se sabe que está haciendo visitas técnicas a diferentes entidades para ver las fallas y así poder dar soluciones.
"Hemos dado un compás de espera de una semana para que haya soluciones, pues ya comienza la temporada de San Valentín en Estados Unidos", advierte el presidente de la Federación Colombiana de Transitarios, Intermediarios Aduaneros y Almacenadoras, Leonardo Ronderos.
Flores, más afectadas por los líos
Aunque las dificultades con el Muisca Aduanero afectan todas las exportaciones, que usan el mismo sistema, la floricultura es una de las que más riesgo corren.
Representantes de una sociedad de intermediación consideran que la idea es buena, pero que no debieron meterse todos los sectores en una misma canasta, sin tener en cuenta que el manejo del tiempo es diferente en cada uno.
Por ejemplo, cuando hay demoras en el envío de flores no solo se genera el problema del incumplimiento al cliente final, sino que además existe el peligro de que la mercancía se arruine, por ser perecedera.
Las aerolíneas también pierden, pues solo tienen dos opciones: continuar su itinerario con menos carga o retrasar los vuelos.
Y el inconveniente es aun mayor para los transportadores en tierra, pues a ellos les pagan por carga, no por tiempo empleado.
Un empresario cuenta que los camiones no tardan más de 3 horas en cargar las flores, pero con las dificultades del Muisca han demorado hasta 16 horas, pues no pueden irse hasta que estén listos todos los papeles.
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