La Siderúrgica Nacional (Sidenal) suspendió el suministro de gasolina para los vehículos de los ejecutivos y congeló los salarios de los empleados de alto rango.
"Tratamos de bajar los costos de producción y, por lo tanto, hemos reducido el personal", dijo el presidente de Sidenal, Jairo Reyna Niño, quien agregó que la crisis mundial golpea con fuerza el sector del acero, cuyo precio pasó de 2,5 a 1,5 millones de pesos la tonelada, de un momento para otro.
Las empresas también han tenido que recurrir a vacaciones colectivas porque el mercado del acero mantiene su tendencia a la baja y no hay demanda.
A esto se suma que de Venezuela está ingresando acero a menor precio porque lo traen de manera ilegal, con el agravante de que -dicen los industriales- el Gobierno no ha tomado medidas.
Aunque no existen cifras de cuánto acero entra al país de forma clandestina, el sector siderúrgico considera que el año pasado ingresaron 50.000 toneladas.
El vicepresidente ejecutivo de Acerías Paz del Río, Gilson Moraes, dijo durante el lanzamiento de la primera escuela minero-siderúrgica de Colombia que la crisis mundial del acero se debe a que muchas empresas tenían inventarios muy altos y necesitaban hacer caja.
"El acero bajó de una manera muy fuerte en los últimos meses y aunque Acerías fue afectada, está preparada para esto", aseguró.
Por su parte, el presidente de Sidenal agregó que la utilidad reportada hasta septiembre del 2008 se está perdiendo completamente.
"No creo que esta crisis dure menos de tres años y esto va a ser grave. Se pueden bajar los costos de producción pero hasta un piso", agregó Reyna.
El vicepresidente ejecutivo de Acerías Paz del Río afirmó que existe una restricción muy fuerte en la demanda de acero y que hay incertidumbre sobre cómo van a comportarse las economías.
"Esta crisis es más profunda y aguda, porque está en el centro económico del mundo. Aun así, estoy seguro de que saldremos adelante", enfatizó.
Reyna Niño manifestó que hay sobreoferta de acero en el mercado internacional que hizo descender el precio.
"Las siderúrgicas de Colombia tendríamos que reducir por lo menos en un 30 o en un 35 por ciento la producción para tratar de mantener unos precios estables y sobrevivir", anotó.
Agregó que para mantener la empresa hay que hacer estudios financieros que muestren cuál es el punto de equilibrio del negocio.
Los comerciantes de chatarra también están perdiendo con la crisis mundial, porque la tonelada bajó su precio de 700.000 a 180.000 pesos por tonelada, en promedio.
TUNJA
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