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EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Foto: La empresa
Así, la textilera más tradicional de Colombia está a punto de cerrar la negociación de su historia, para quedar en manos de la más antigua textilera de México, que factura US$2 billones al año.
Si todo sale bien, el 15 de julio en la noche aparecería una información en la página oficial de la Superfinanciera en la cual se anunciaría cómo quedó la composición accionaria, los balances de la nueva compañía para arrancar y cuántas acciones quedaron en circulación para ser negociadas en la bolsa al día siguiente, el 16, cuando nuevamente quedarían habilitadas tras la suspensión preventiva que se había hecho para permitir que se adelantaran las negociaciones.
Coltejer anunció este jueves a la Superintendencia Financiera que el 16 de julio estarán listos todos los requisitos que prevé la Ley 550 para esta operación.
Culminaría así el capítulo más complejo de los 101 años de historia de la Compañia Colombiana de Tejidos S.A Coltejer, fundada en octubre de 1907 por Alejandro Echavarría y adquirida en la década de los 70 por la Organización Ardila Lulle, que la soportó por varios años a pesar de que en los últimos tiempos se vio enfrentada a una situación de pérdidas acumuladas, con una carga prestacional que finalmente se debió resolver a través de un acuerdo que implicó pulso y diplomacia para lograr dejar a los trabajadores en las condiciones menos perjudiciales posibles.
Mediante una misiva enviada por el presidente de la compañía, Roberto José Arango Pava, el alto ejecutivo informa a la Superintendencia Financiera que "estamos en negociaciones con un potencial inversionista estratégico, pero a la fecha se deben efectuar y cumplir, antes de suscribir cualquier acuerdo, unas etapas que son requisito indispensable para concretar la negociación".
Por lo tanto, considera que aún "no existen las condiciones suficientes para concluir cualquier negociación, hasta tanto se lleven a cabo dichas condiciones".
En ese sentido, Coltejer informó que aunque se ha venido recorriendo un camino, aún esta pendiente finiquitar y concretar una negociación, la cual se ha visto determinada por una serie de reuniones fundamentales, como la del viernes 13 de junio de derechos de voto y acreencias de los acreedores que tenía como finalidad reformar el acuerdo de reestructuración de la compañía.
El acuerdo es pieza clave para implementar la capitalización de acreencias e incrementar el capital autorizado de la compañía y, de esa forma, tener suficientes acciones en reserva para cumplir con este objetivo.
Coltejer anunció que el plazo para votar la reforma vence el próximo 23 de junio. A partir de esa fecha hay 10 días hábiles para su depósito ante la Superintendencia en los términos de la Ley 550 de 1999, y llevar a cabo la reforma estatutaria, "por lo cual esperamos tener todo el día 16 de julio".
La venta de acciones en la bolsa fueron suspendidas preventivamente por la Superintendencia Financiera mientras se concretaba el proceso al cual se refiere Arango Pava en su comunicación, en el cual los trabajadores, agremiados en varios sindicatos, han sido determinantes pues Kaltex exigía que la empresa estuviera libre de acuerdos sindicales y de beneficios extralegales.
Arango Pava buscó con los representantes de los trabajadores y el Comité de Vigilancia y Seguimiento de la Ley 550 una fórmula en la que los empleados y sindicalizados se adueñaran de 68 por ciento de las acciones de la empresa, para dejarla saneada económicamente y lograr su venta. La operación busca transferirles a los empleados de la textilera alrededor de 120.000 millones de pesos en acciones.
Retos para Kaltex
Kaltex es la industria textil más grande de México, con 83 años de edad, ciento por ciento mexicana, integrada verticalmente por empresas que producen fibras sintéticas, hilos, telas, prendas de vestir, y productos textiles para el hogar, principalmente, con certificaciones de calidad en cada uno de sus procesos. Además de dominar el mercado de su país, exporta 50 por ciento de su producción hacia Estados Unidos, Canadá, Europa, Centro y Suramérica.
Una vez asuma el control de la compañía, la mexicana deberá enfrentar varios retos, entre ellos las adversas condiciones de la dustria textil tanto hacia adentro como en los mercados nternacionales. Hacia adentro el mercado es limitado y ahora se ha visto enfrentado a una desbandada de competidores 'desleales' pues provienen del contrabando técnico principalmente desde China y del lavado de dólares, dos fenómenos que el Gobierno esta atacando con todas sus herramientas.
Otro problema que se debe resolver es el de los textiles chinos, que se han tomado -además el mercado norteamericano- uno los principales compradores de los textiles colombianos.
Los últimos obstáculos que deberá superar es la competitividad de Coltejer con altos valores de producción, superiores a 90 por ciento de sus ingresos, y por último los equipos y la maquinaria con que cuenta pues son obsoletos, y no pudo renovar ya que las cifras sobre propiedad, planta y equipo, presentan tasas negativas desde 2001.
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