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EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Existe un principio de acuerdo entre el Minitransporte y las aerolíneas para autorizar un cambio en el sobrecargo a la gasolina por cuenta de las empresas.
Ese sobrecargo se agrega al precio de los tiquetes de transporte aéreo, tanto para el interior del país como para los vuelos internacionales.
Esta misma semana saldrían las resoluciones respectivas, aunque se esperan nuevas reuniones con las empresas.
El ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, dijo que el principio de acuerdo entre el Gobierno y las aerolíneas plantea un incremento entre 20.000 y 22.000 pesos en rutas correspondientes al interior del país. En este momento, se cobran sobrecargos entre 12.000 y 26.000 pesos según la aeronave.
Del mismo modo, aplicaría una tarifa especial para el caso de San Andrés con el objetivo de no afectar la demanda de pasajes hacia esa región, teniendo en cuenta que la economía se mueve, principalmente, en función del turismo. "Decidimos proteger este destino y consideramos que el alza sería de 15.000 pesos", manifestó.
Entretanto, en el caso internacional la propuesta que se baraja implicaría un reajuste que oscila entre 100 y 124 dólares, dependiendo de los destinos que conectan a Colombia con el resto de América y Europa.
Los problemas de las aerolíneas por al costo del petróleo
La llegada del petróleo a un precio cercano a US$ 140 por barril, dio un nuevo sentido de urgencia al sobrecargo por combustible que pagan los usuarios del transporte aéreo en Colombia.
La razón es que con el esquema actual, que sigue una fórmula definida en el 2003, las compañías recuperan 60 por ciento del costo del galón de gasolina, cercano a los 4,4 dólares por galón.
En consecuencia, las compañías aéreas le solicitaron al Gobierno un reajuste que podría ser hasta del 30 por ciento sobre los niveles vigentes, aunque con una ligera variación según la longitud de las rutas.
Hasta la fecha, quien compra un tiquete para una ruta nacional paga una suma adicional de 62.000 pesos por trayecto, en promedio, independientemente de la distancia, debido al sobrecargo.
En el caso de los vuelos internacionales, dicha suma es de 25 dólares para vuelos cortos, de 43,5 para los medianos y de 47,5 dólares para los largos, aparte del precio del tiquete y de los impuestos.
Una de las propuestas sobre la mesa es adoptar los criterios de pago de la contribución adicional según la distancia para las rutas nacionales, aunque con consideraciones especiales en el caso de Leticia y San Andrés. "Seguimos estudiando el tema, pero esperamos tener listo el decreto el jueves", señaló el director de la Aeronaútica Civil, Fernando Sanclemente.
Según los conocedores, el tema es fundamental para asegurar la viabilidad de las aerolíneas. "El combustible que representaba entre el 10 y el 15 por ciento de los costos de una compañía de transporte aéreo a comienzos de la década, ahora tiene un peso de entre el 35 y el 50 por ciento, según la distancia y el equipo que se utilice", anotó Roberto Junguito, presidente de AeroRepública.
Como respuesta a la situación, las empresas del sector han adoptado mecanismos con el fin de no trasladarle al usuario el impacto total del alza en los combustible. De lo contrario, la demanda podría sufrir ante aumentos exgerados en el precio de los tiquetes.
La medida preferida ha sido la de renovación de la flota, en busca de equipos más eficientes en consumo de gasolina. "Los Embraer que operamos gastan una tercera parte menos que los aparatos que veníamos utilizando", explicó Junguito. Avianca, por su parte, ya comenzó a recibir los nuevos Airbus que forman parte de su programa de modernización.
Además de ese recurso, hay todo tipo de medidas adicionales para ahorrar combustible, incluyendo volar con menos peso o carretear con una sola turbina. "Hemos propuesto también hacer más eficiente los mecanismos de aproximación en vuelo", dijo Manuel Leal, presidente de Atac, el gremio del sector en el país.
A pesar de la situación, el crecimiento del sector ha continuado. Según cifras del sector, entre enero y abril el número de pasajeros movilizados en Colombia en rutas internacionales llegó a 1,65 millones, 8,1 por ciento más que en igual periodo del 2007. Por su parte, los viajeros nacionales llegaron a 2,89 millones, un incremento del 4,7 por ciento en el primer tercio del año.
Y aunque es difícil hacer predicciones, la intención es evitar la debacle que afecta otros mercados. Según Atac, las ventas de las compañías nacionales fueron de 2.187 millones de dólares en el 2007, con una utilidad conjunta de 204 millones.
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