El jueves de la semana pasada, Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo (ECB, su sigla en inglés), anunció un recorte de 50 pbs en la tasa de referencia dejándola en 1,5 por ciento. Desde octubre del 2008 se han hecho reducciones por 275 pbs en esta tasa.
Asimismo, el Banco de Inglaterra recortó la tasa de referencia en 50 pbs, la cual se ubicó en 0,5 por ciento.
Según el presidente del ECB en su discurso, la inflación en Europa ha disminuido significativamente y se espera que en lo que queda del 2009 y el 2010 ésta permanezca en niveles inferiores a 2 por ciento anual, la meta de mediano plazo.
La inflación en la Eurozona ha pasado de un máximo de 4 por ciento en julio del 2008 a 1,2 por ciento en febrero de este año. Trichet explica que esta corrección en la inflación obedece a la caída en el precio de bienes básicos y la reducción de precios y costos domésticos, lo que refleja la severa contracción de la actividad económica.
Los motivos por los cuales se ha dado la corrección en la inflación justifican la decisión de bajar la tasa de interés de intervención, para incentivar la actividad económica. Ahora, la magnitud de la corrección en la inflación prevista por el ECB genera expectativas frente a reducciones adicionales en la tasa de referencia durante el 2009. Específicamente, el ECB estima que la inflación en el 2009 estará entre 0,1 y 0,7 por ciento, y en el 2010 se ubicará entre el 0,6 y 1,4 por ciento.
Por otro lado, el resultado de crecimiento económico de la Eurozona para el 2008 muestra que la contracción económica puede ser superior a la esperada por el ECB y la recuperación tardará más tiempo en llegar. En el cuarto trimestre del año pasado, el PIB europeo decreció 1,3 por ciento anual, frente a un crecimiento de 0,6 por ciento en el tercer trimestre y 2,1por ciento en el cuarto trimestre del 2007.
La formación bruta de capital y el consumo en los hogares presentaron contribuciones negativas al crecimiento de 0,7 y 0,4 por ciento, respectivamente.
Este resultado preocupa, ya que en el pasado estos dos componentes han contribuido significativamente al crecimiento económico y la participación del gasto público en el crecimiento no se ha destacado como la más importante.
Desde el cuarto trimestre del 2005, el consumo del Gobierno ha contribuido en promedio con 0,4 por ciento del crecimiento económico europeo, mientras el consumo de los hogares y la inversión lo han hecho 0,8 por ciento.
Mientras se recupera la confianza de los consumidores los gobiernos europeos deben adoptar políticas fiscales agresivas para que la recesión económica no se prolongue.
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