Ante un proceso de desaceleración económica en Colombia, el empleo muestra una reacción importante a la baja.
Desde inicios del 2008, la actividad económica colombiana ha experimentado un proceso de desaceleración, superior al estimado en el 2007 cuando inició la crisis financiera en Estados Unidos.
Este comportamiento ha estado asociado fundamentalmente al incremento en las tasas de interés evidenciado hasta el tercer trimestre del año pasado, las presiones inflacionarias, la desaceleración de la economía global y los problemas políticos con nuestros países vecinos (los cuales se evidenciaron durante el primer semestre del 2008).
De acuerdo con cifras del Dane, en diciembre del 2008 la producción industrial presentó una caída anual de 9,2 por ciento, frente a un crecimiento de 8,7 por ciento en el mismo periodo del 2007.
Desde mediados de ese año, la actividad de la industria manufacturera comenzó a desacelerarse: el empleo pasó de crecer de un promedio anual de 3,2 por ciento en el 2007 a caer a niveles promedio de 1,2 por ciento en el 2008. Por su parte, las ventas reales cayeron en diciembre 9,7 por ciento anual, después de haber crecido en el 2007 a niveles promedio de 10,3 por ciento.
Según la Encuesta Continua de Hogares del Dane, a enero existían 17 millones de personas ocupadas a nivel nacional, 2,8 millones desocupadas, 14 millones inactivas y 7,5 millones en calidad de subempleadas.
Durante este periodo, la Tasa Global de Participación (TGP) del país se ubicó 0,98 puntos porcentuales por encima de la TGP del mismo periodo un año atrás, en 58,7 por ciento, lo que significa que hubo un incremento de las presiones de la población en edad de trabajar sobre el mercado laboral.
Bajo este escenario, en enero la tasa de desempleo en Colombia fue de 14,2 por ciento, frente a un nivel de 13,1 por ciento en el mismo periodo del 2008.
Aunque al analizar la tasa de desempleo en términos promedio anuales no se observa una variación significativa con respecto al mismo periodo del 2008 (11,5 por ciento en enero del 2009, frente a 11,3 por ciento en el 2008), es importante resaltar que en el último año el número de desocupados creció por encima del promedio de los últimos cinco años: una tasa promedio anual de 4 por ciento, mientras en enero del 2008 cayó a una tasa promedio anual de 6,5 por ciento y durante los últimos cinco años cayó a una tasa promedio anual de 3,4 por ciento.
Si se tiene en cuenta que se ha incrementado el ritmo de crecimiento de la población económicamente activa (PEA) y que los indicadores económicos adelantados muestran que el proceso de desaceleración continuará en lo que resta del 2009, este comportamiento genera preocupaciones en torno a la evolución de la actividad comercial.
En términos generales, lo anterior significa que las mayores presiones sobre la tasa de desempleo (ante un proceso de desaceleración económica y un crecimiento de la PEA por encima de su promedio histórico -uno anual de 2,2 por ciento en enero, frente a 0,6 por ciento en los últimos cinco años-) se verán reflejadas en una reducción del ingreso disponible, lo que a su vez representa mayores presiones a la baja sobre la demanda interna.
Ahora bien, pese a que durante el 2005 y el 2007 la tasa de desempleo había presentado una tendencia a la baja, ésta no parece haber respondido en gran medida al mayor ritmo de crecimiento económico experimentado durante este periodo: un incremento de 6,15 puntos porcentuales en el crecimiento anual del PIB entre esos años se tradujo en una caída de 0,60 puntos porcentuales en la tasa de desempleo (promedio móvil 12 meses).
Sin embargo, ante un proceso de desaceleración económica, el empleo muestra una reacción importante a la baja: entre septiembre del 2007 y septiembre del 2008, el ritmo de crecimiento del PIB presentó una caída de 3,8 puntos porcentuales, que se tradujo en un incremento de 0,85 puntos porcentuales en la tasa de desempleo. De esta manera, entre los países de la región que experimentaron reducciones en su ritmo de crecimiento económico durante el último año, Colombia presentó el mayor deterioro en términos de ocupación laboral.
Si bien es importante resaltar que Colombia es el segundo país de la región que en el 2008 presentó una mayor desaceleración del PIB, debe tenerse en cuenta que la tasa de desempleo del país se encuentra 5,24 puntos porcentuales por encima de la tasa promedio de desempleo de los países de la región (8,99 por ciento).
En lo que a la evolución del empleo se refiere, Corficolombiana no cree que pueda haber un avance significativo, ya que las estimaciones en torno al comportamiento de la actividad económica no son tan positivas como en los últimos años (las estimaciones de los analistas del mercado, de acuerdo con la encuesta de Latinfocus, indican que en el 2009 el PIB crecerá a una tasa anual de 2,1 por ciento).
Además, debe tenerse en cuenta, que las rigideces laborales en el mercado colombiano son 'más pesadas' en los ciclos recesivos, lo cual será un limitante más para la evolución del empleo durante el 2009.
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