En los últimos meses, las tasas de negociación de los bonos del Tesoro estadounidense han presentado un fuerte comportamiento a la baja
Mientras que hace seis meses las tasas de la referencia a dos años se encontraban en niveles de 2,40 por ciento, en la actualidad se encuentran en 0,82 por ciento. Por otra parte, los títulos de 10 años que actualmente se encuentran en 2,48 por ciento hace seis meses estaban en 3,78.
El comportamiento de los títulos de deuda pública estadounidense se encuentra asociado a una menor demanda de los inversionistas por activos con baja calificación crediticia, como pueden ser algunos bonos corporativos o de países emergentes, al igual que el menor apetito por títulos de renta variable (derivado de las mayores tasas de descuento y las menores expectativas de crecimiento de las empresas).
Sin embargo, en el mediano plazo existen factores que generan dudas acerca de la sostenibilidad de los niveles actuales de las tasas de negociación de los bonos del Tesoro.
Como primera medida, se encuentra la expectativa de una mayor oferta de títulos de deuda pública en Estados Unidos en el mediano plazo.
Los menores ingresos tributarios, como consecuencia de la desaceleración económica a nivel global, al igual que las necesidades de recursos para financiar el plan de rescate del sistema financiero (Tarp) y el programa de estímulo que implementará la nueva administración en ese país deberán generar mayores necesidades de recursos líquidos por parte del Gobierno.
Lo anterior, deberá traducirse en un incremento en la oferta de títulos de deuda pública estadounidense, lo cual, en un escenario de menor volatilidad de los mercados financieros, se verá reflejado a su vez en un menor precio de éstos.
Adicionalmente, se estima una posible reducción en la demanda por este activo, por lo cual, en el mediano plazo, existirán mayores presiones al alza en las tasas de negociación de los bonos del Tesoro.
En la medida en que países como China y algunos productores de petróleo empiecen a evidenciar menores ingresos por concepto de exportaciones, la demanda de sus gobiernos y fondos soberanos por activos estadounidenses deberá empezar a contraerse, factor que generará presiones al alza en las tasas de interés de los títulos de deuda de E.U.
También existen aspectos relacionados con el comportamiento futuro de la inflación. Si bien es cierto que los papeles de corto plazo se deben ver favorecidos por los bajos niveles de la tasa de interés de intervención en E.U., las tasas de interés de los títulos de mediano y de largo plazo están más relacionadas con las expectativas de inflación a esos plazos.
Aunque en el corto plazo las expectativas de inflación se encuentran en niveles relativamente bajos, en la medida en que vuelva la dinámica al mercado crediticio estadounidense, la liquidez que han inyectado las autoridades económicas de ese país a la economía empezará a verse reflejada en los niveles de precios de ésta.
Lo anterior, conduciría a que las referencias de títulos de renta fija mayores a 2 años se vean afectadas por las mayores presiones inflacionarias y el ajuste de las expectativas de los agentes, generando incrementos en las tasas de negociación.
En este sentido, si bien es cierto que es difícil estimar si se está presentando una burbuja en los bonos del Tesoro de E.U., sí puede considerarse que en el mediano plazo las condiciones no seguirán siendo tan favorables para estos títulos.
Por este motivo, Corficolombiana considera que a pesar de la aún alta aversión al riesgo que se evidencia en los mercados financieros, en la medida en que la volatilidad en los precios de los activos, y que los temores frente a los efectos de la recesión económica en Estados Unidos se empiecen a disipar, las tasas de negociación de los bonos del Tesoro de mediano y de largo plazo deberán presentar una corrección al alza.
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