EL PORTAL DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
Como se había previsto, dado el reciente comportamiento de los indicadores adelantados de la actividad económica,esta cifra continuó disminuyendo durante el segundo trimestre de 2008.
Por el lado de la oferta, el menor ritmo de crecimiento de la producción fue generado principalmente por la desaceleración del comercio, la industria y la construcción (con crecimientos anuales de 3,6, 1,1 y 0,3 por ciento, respectivamente, en comparación con 9,3, 2,8, y 19 por ciento).
Por su parte, las ramas de la actividad económica que más aportaron al crecimiento del PIB fueron: establecimientos financieros, con un aporte de 0,9 puntos porcentuales; servicios sociales, con un aporte de 0.5 puntos porcentuales, y transporte aportando 0,3 puntos porcentuales.
Por su parte, el comercio, la industria y la construcción aportaron 0,5, 0,2 y 0,0 puntos porcentuales, respectivamente.
La cifra publicada por el Dane la semana pasada no sorprendió a los agentes del mercado. Desde que se conocieron los datos del comportamiento de la industria (Muestra mensual manufacturera), el comercio (Muestra mensual de comercio al por menor), y la construcción (Licencias de construcción) para el cierre del segundo trimestre se observó la tendencia a la baja de estos sectores.
En el caso de la industria, las cifras a junio señalaban que el Índice de Producción Industrial había caído 8,5 por ciento en lo corrido del año. En línea con lo anterior, el Índice de Confianza Industrial de Fedesarrollo presentó una fuerte caída al pasar de un nivel máximo de 20,03 unidades en agosto del 2006 a -9 en julio del 2008. En el caso del comercio, a junio se evidenciaba que el crecimiento anual de las ventas al por menor (-0,7 por ciento), era notablemente inferior al crecimiento presentado en el 2006 y el 2007 (18,6 y 9,9 por ciento, respectivamente).
La construcción no fue ajena a estos malos resultados, las licencias de construcción presentaron una contracción importante, luego de haber tenido su variación máxima a comienzos del 2007, a junio las licencias totales presentaban una caída anual de 8 por ciento.
Haciendo el análisis por el lado de la demanda, el crecimiento del PIB para el segundo semestre del año estuvo determinado por el comportamiento positivo del consumo final de los hogares, la formación bruta de capital y las exportaciones totales (con crecimientos de 3,1, 8,4 y 11,6 anual, respectivamente).
Es importante resaltar, que en los dos últimos trimestres el consumo final de los hogares ha presentado una desaceleración importante.
Así mismo, la demanda final interna continúa creciendo a una tasa levemente superior a la tasa de crecimiento de la producción total, hecho que ha impulsado el crecimiento de las importaciones (10,5 por ciento) y presionando al alza del nivel general de precios.
El comportamiento menos favorable del crecimiento económico, acompañado de una tendencia a la baja de indicadores líderes como la confianza industrial (julio -9 puntos), la demanda de energía (julio variación anual de 2,84 por ciento), las ventas de vehículos (-22,4 por ciento variación anual a agosto) y las licencias de construcción (variación de -25 por ciento anual a junio) entre otros, señalan que la desaceleración económica continuará por lo que resta del año.
Adicionalmente, los últimos acontecimientos mundiales evidencian una moderación en el ciclo de crecimiento económico global para el tercer y cuarto trimestre del año.
Lo anterior se deberá reflejar en una reducción en el valor de las exportaciones colombianas como fruto de la disminución en la demanda externa y en la caída esperada de los precios de los bienes primarios (afectando el valor de las exportaciones tradicionales).
Lo anterior se terminará reflejando en un mayor déficit de la balanza comercial. De igual manera, el incremento en las tasas de interés locales que se vienen presentando desde el 2006 continuará presionando a la baja el consumo de los hogares, lo que a su vez afectará la demanda interna.
De esta forma, Corficolombiana estima que la desaceleración económica se prolongará durante los próximos trimestres, en especial por las bajas tasas de crecimiento de la industria y el comercio, la caída en la construcción, y la disminución esperada en la demanda final interna.
Sin embargo, es importante resaltar que pese a estos menores niveles de crecimiento presentados por la economía colombiana, aún esta presenta incrementos superiores a los niveles históricamente registrados (el promedio de 1995 a 2007 fue de 3,2 por ciento con base 1994).
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